La gran impostura biomédica


Dos publicaciones aparecidas en la primera semana de marzo en fuentes diferentes, parecen independientes pero sin embargo encienden una señal de alerta sobre dos pilares en los que nuestro Ministerio de Salud Pública dice apoyar su autoridad: la literatura médica y los organismos reguladores de la industria farmacéutica. A continuación examinaremos cada una: los pediatras de Canadá y la FDA de Estados Unidos. Al final, proponemos una reflexión sobre lo que revela su inquietante convergencia.

1- La decadencia de la bibliografía médica (Canadá)

«Los estudios revisados por pares lo dicen«, nos repiten como un mantra para silenciar cualquier duda o pregunta legítima de los pacientes.

Retraction Watch es un sitio web especializado en monitorear y documentar las retractaciones de artículos científicos y otros problemas de integridad en la investigación. Fundado en 2010 por los periodistas científicos Ivan Oransky y Adam Marcus, hoy es gestionado por la organización sin fines de lucro Center for Scientific Integrity.

El 3 de marzo publicó el informe titulado“Una revista médica afirma que los informes de casos que ha publicado durante 25 años son, de hecho, ficción.”

La revista de la Sociedad Canadiense de Pediatría (equivalente a la Sociedad Uruguaya de Pediatría) emitió correcciones a 138 artículos publicados entre 2000 y 2025, aclarando que las notas educativas presentadas como “informes de caso” eran en realidad ficticias y se habían creado como herramientas didácticas.

Aunque algunos lineamientos editoriales sugerían que las notas podían ser ficticias, los artículos publicados no lo indicaban explícitamente y por lo tanto inducían a interpretarlos como informes clínicos reales, ya que estaban estructurados y revisados por pares como los de casos auténticos.

El problema se hizo público el 26/1/2026 por un artículo en The New Yorker que examinó el caso “Baby boy blue”. Uno de los autores admitió que ese caso era inventado. Una fake new.

Aunque la revista afirma que esos artículos no estaban indexados en bases bibliográficas de referencia, tenían DOI, aparecían en bases académicas y fueron citados más de 200 veces, influyendo potencialmente en la literatura científica.

Algunos expertos consideran que una simple corrección es insuficiente. Y que un caso inventado presentado como real debería retractarse, porque se comporta como información falsa en el registro científico, y es indistinguible de una fabricación de datos.

Incluso dentro de los 138 artículos corregidos había al menos un caso real, lo que revela inconsistencia editorial en la aplicación del criterio de “caso ficticio”.

El episodio expone una falla estructural de la literatura médica. Cuando materiales didácticos se publican con el mismo formato, revisión y apariencia de artículos científicos reales, pasan a formar parte del archivo del conocimiento. La posterior aclaración editorial no revierte el error. Durante años, esos textos circularon, se citaron y potencialmente influyeron en interpretaciones clínicas o académicas. El caso pone en cuestión los mecanismos que garantizan la trazabilidad y autenticidad del conocimiento publicado. En un sistema donde la forma de un artículo funciona como señal de veracidad, la ambigüedad entre ficción pedagógica y observación clínica termina erosionando el prestigio del propio registro científico.

A este problema se suma otro: además, de financiar ensayos clínicos, análisis estadísticos, redacción médica profesional, la industria farmacéutica financia los costos de publicación en las revistas científicas. Si bien este financiamiento no invalida los resultados, introduce incentivos que pueden influir en qué investigaciones se realizan, cómo se interpretan los datos, qué resultados llegan finalmente a publicarse y cuáles productos se aprueban. En un sistema donde la producción de conocimiento depende en gran medida de actores con intereses económicos directos, la frontera entre evidencia científica y estrategia comercial puede volverse más difusa. Un caso concreto enfoca un problema sistémico del ecosistema científico.

2- La fragilidad del regulador (Estados Unidos)

El Dr. Anish Koka tiene un blog sobre cardiología. El 7 de marzo presentaba la crónica de un cambio en la FDA que duró poco bajo el título “Cómo llegó Vinay Prasad a Washington y por qué todo iba a terminar así”.

Vinay Prasad es un médico e investigador en políticas de salud conocido por sus críticas a la metodología con que se diseñan muchos ensayos clínicos por los que se aprueban medicamentos. En el caso de las vacunas contra la COVID-19, Prasad consideraba que la Food and Drug Administration (FDA) había relajado considerablemente los estándares existentes.

Cuando la administración Trump asumió en 2025 y comenzó a reestructurar el aparato regulatorio, Prasad contaba con el perfil, las credenciales y la trayectoria para desempeñar un puesto de alto nivel en la FDA. Fue nombrado director del Centro de Vacunas y Productos Biológicos (CBER) de la FDA.

Durante su gestión intentó aplicar estándares más estrictos de evidencia clínica, cuestionando aprobaciones basadas únicamente en ensayos clínicos que consideraba metodológicamente débiles. Sus decisiones afectaron directamente a compañías cuyos productos dependían de la aprobación regulatoria para sostener su valor económico.

Es recurrente dentro del sector biotecnológico que cuando un ensayo clínico produce resultados ambiguos o negativos, las empresas recurren a campañas públicas en los medios para presentar al regulador como el obstáculo burocrático que impide a pacientes acceder a terapias prometedoras. Los grupos de defensa de pacientes —con frecuencia financiados por las propias compañías— amplifican ese mensaje, generando presión política y mediática para forzar decisiones regulatorias favorables.

Tras una reunión extraoficial de Prasad con periodistas sobre una disputa regulatoria, se publicó un artículo que, aunque no mencionaba su nombre, incluía detalles biográficos suficientes para identificarlo. La ética periodística, interpreta esto como una violación del principio básico de protección de fuentes. Expone al informante a represalias y se debilita la confianza necesaria para que funcionarios puedan explicar decisiones regulatorias complejas fuera de los canales formales.

Los periodistas que cubren biotecnología suelen depender de relaciones cercanas con empresas, analistas financieros e inversores cuyo interés central es la aprobación de nuevos medicamentos. En ese contexto, las narrativas mediáticas tienden a centrarse en los reguladores como villanos cuando bloquean terapias con gran valor económico potencial.

La acumulación de presiones —industriales, mediáticas y políticas— terminó generando un problema institucional para la FDA. Poco después de estas controversias, se anunció el cese de Prasad.

El caso evidencia la dificultad de mantener estándares científicos estrictos en la regulación biomédica cuando los incentivos económicos, el activismo de pacientes y la cobertura mediática pueden converger para presionar en sentido contrario. Este episodio muestra hasta qué punto la regulación biomédica opera en un terreno de presiones cruzadas.

¿Qué nos dejan ambas publicaciones?

En conjunto, ambos episodios —los casos ficticios en la literatura médica canadiense y el cese de Vinay Prasad en la FDA— parecen hechos independientes. Sin embargo, juntos, evidencian más que nunca la gran grieta en la práctica médica contemporánea. Cuando el sistema que produce la evidencia tolera ambigüedades y el que debería evaluarla enfrenta presiones constantes para flexibilizar sus criterios, la medicina pierde dos de sus pilares fundamentales: la confiabilidad del conocimiento y la independencia del marco regulatorio. La consecuencia no es solamente un problema interno de la comunidad científica. Es una crisis de credibilidad en el sistema biomédico.


Epstein, DARPA y el Institut Pasteur de Montevideo


Entre 2010 y 2017, Epstein buscó acceder a la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA, el brazo de investigación insignia del Pentágono) a través de Bill Gates.

En 2010, Epstein le ordenó a Boris Nikolic (el asesor científico de Bill Gates) que «organizara a la señora de DARPA». Ese mismo año, la directora de DARPA había aprobado un programa llamado ADEPT (Diagnóstico Autónomo para Facilitar la Prevención y la Terapéutica), que invertiría $291 millones durante nueve años en vacunas de ácido nucleico, detección rápida de patógenos y contramedidas biológicas. Las primeras inversiones de ese programa incluyeron $25 millones para una pequeña empresa emergente de Cambridge llamada Moderna.

Para 2014, DARPA había creado una oficina completamente nueva, la Oficina de Tecnologías Biológicas, dedicada a aprovechar las propiedades biológicas para la seguridad nacionalPara 2017, DARPA lanzó la Plataforma de Prevención de Pandemias, cuyo objetivo declarado era desarrollar una contramedida médica contra cualquier pandemia en un plazo de sesenta días utilizando tecnologías basadas en ácidos nucleicos.

La arquitectura financiera y de gobernanza de pandemias requería un despliegue. DARPA la estaba construyendo. Y Epstein buscaba acceder a DARPA a través de las mismas personas, la misma oficina y los mismos meses en que se construyó dicha arquitectura.

Más de veinte documentos de los archivos de Epstein que abarcan desde 2009 hasta 2017 revelan no solo una relación social con personas cercanas a DARPA, sino un esfuerzo activo para participar en la agenda de investigación de la agencia, llegando en un momento a un posible programa de DARPA cuya declaración de visión se atribuyó al propio Epstein y cuyas aplicaciones se reconocieron explícitamente como potencialmente armamentísticas.

El Canal Nikolic: el asesor científico de Gates como conducto de DARPA

Boris Nikolic, como asesor principal de Gates en ciencia y tecnología, tenía acceso institucional a los más altos niveles de investigación en defensa y salud. Posteriormente, sería nombrado albacea del testamento de Epstein. Los archivos de Epstein revelan que Nikolic sirvió como intermediario directo entre Epstein y DARPA durante al menos un año.

En noviembre de 2010. Epstein le ordena a Nikolic que organice una reunión con el director de DARPA y le pregunta si visitaría Nueva York: «Ya sea la semana del 29 o la del 14, veamos si podemos organizar a la dama de DARPA«, escribió Epstein, «pregúntale si viene a Nueva York«.

Por la «dama de DARPA» se refería a Regina Dugan, quien había sido su directora desde julio de 2009. En 2010, el mismo año en que Epstein intentó por primera vez acceder a ella, Dugan había aprobadola propuesta para ADEPT, un programa para desarrollar vacunas de ácido nucleico como una contramedida rápida contra una pandemia. Esa aprobación puso en marcha una cadena de inversiones que sentarían las bases para las vacunas contra la COVID-19 de Moderna y Pfizer. Si Epstein conocía ADEPT en esta etapa no surge de los documentos. Pero su objetivo de contactar a la «dama de DARPA» coincide con el de acceder a la funcionaria que acababa de autorizar el programa de defensa biológica más importante en décadas.

En julio de 2011, Nikolic le envió a Epstein un correo electrónico con el asunto «Regina Dugan», adjuntando un perfil del director de DARPA publicado en el New York Times y una copia del testimonio de DARPA ante el Congreso de 2011. «¡Te gustaría mucho!«, escribió Nikolic. «Necesitamos programar un viaje a Washington D. C. pronto«. Los archivos adjuntos son significativos. Nikolic no mencionaba el nombre de Dugan de pasada. Le enviaba a Epstein material informativo —un perfil de prensa y el testimonio formal de la agencia ante el Congreso—, la preparación que uno se da antes de una reunión importante. El «viaje a Washington D. C.» propuesto tenía como objetivo explícito facilitar una presentación.

El 6 de septiembre de 2011, la asistente ejecutiva de Epstein, Lesley Groff, le envió un mensaje que decía: «Recordatorio: Regina, DARPA«.

Esta secuencia de documentos entre 2010 y 2011 describe no solo un esfuerzo por llegar a la directora de DARPA a través del asesor científico de Gates, sino una progresión: desde la instrucción inicial de Epstein de organizar una reunión, hasta los materiales informativos de Nikolic y el viaje propuesto a DC, hasta Epstein fijando personalmente una fecha para «regina, darpa» y su personal ejecutando el recordatorio a tiempo, hasta que Nikolic continuó informando sobre las reuniones de DARPA como una cuestión de rutina.

Cuatro meses después del recordatorio de Groff, en noviembre de 2011, Nikolic envió a Epstein otro correo electrónico, esta vez con una actualización informal entre chismes personales. «Todo el día en reuniones…«, escribió Nikolic. «Acabo de terminar la reunión con DARPA, desde las 8 de la mañana«. La respuesta de Epstein fue invitar a Nikolic a su isla privada en las Islas Vírgenes Estadounidenses .

Los documentos no establecen si Epstein finalmente conoció a Dugan. Pero la trayectoria —desde la presentación, la reunión informativa, la fecha programada personalmente, la ejecución del personal y la elaboración de informes continuos— , realizada íntegramente después de su condena en 2008, demuestra que el esfuerzo superó con creces las aspiraciones.

La conexión entre Nikolic y DARPA no terminó con la muerte de Epstein en agosto de 2019. Un documento del FBI no revelado previamente —un formulario confidencial de denuncia de fuentes humanas FD-1023, con fecha del 23 de noviembre de 2021— revela que la oficina local del FBI en San Francisco rastreó las actividades de Nikolic más de dos años después. La fuente informó que Nikolic, identificado como director general de bng0 y Biomatics Capital, y señalado como «albacea designado del patrimonio de Jeffrey Epstein», estaba interesado en invertir en una empresa de inteligencia artificial con sede en EE. UU. que buscaba financiación de DARPA y otras fuentes gubernamentales. El informe se presentó con el número de caso 272-SJ-3262541 y fue gestionado por el Escuadrón H1 de la división de San Francisco.

El documento no describe la naturaleza ni el alcance de la investigación del FBI. Sin embargo, su existencia establece que el FBI consideró el nexo Nikolic-DARPA un asunto que justificaba la divulgación confidencial de las fuentes, y que la intersección de las figuras vinculadas a Epstein, la inversión en inteligencia artificial y la financiación de la investigación de defensa siguió siendo una preocupación activa para los investigadores federales mucho después del fallecimiento del principal protagonista.

(Elaborado a partir de la traducción automática al español de esta fuente)

NOTAS de LSuy:

El 10/8/2019 Jeffrey Epstein fue encontrado muerto en su celda del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan en Nueva York.

El 18/10/2019 se realizó el EVENTO 201 en Nueva York.

El 31/10/2019 fue publicada una foto en X por el científico Gonzalo Moratorio del Institut Pasteur de Montevideo. Documenta un encuentro social con pares del “PREEMPT team” de DARPA previo a una reunión en Arlington (Virginia) frente a Washington DC.


Otro fraude vacunal


La última receta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el fracaso: cómo tres cepas, 200 virus y un paradigma en colapso exponen la promesa incumplida de la vacuna contra la gripe.

El 27 de febrero de 2026, la OMS seleccionó tres cepas de influenza para que se desarrollara la vacuna antigripal para la próxima temporada 2026-2027 en el hemisferio norte. Tres cepas, elegidas por un comité con meses de anticipación entre más de 200 virus respiratorios, fabricados en huevos de gallina e inyectados en cientos de millones de brazos a un costo cercano a los 18 mil millones de dólares anuales. La evidencia ha destrozado cada pilar sobre el que se sustenta.

La selección de tres cepas por parte de la OMS es una imposibilidad estructural. Dos veces al año, la OMS convoca su Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe para seleccionar tres cepas virales que integrarán la fórmula de la vacuna antigripal de la próxima temporada.  

La vacuna antigripal apunta a las influenzas que representan  aproximadamente el 10% de todos los virus respiratorios circulantes. El 90% restante (rinovirus, coronavirus, VRS, adenovirus, etc) produce el mismo cuadro clínico y no se ve afectado en absoluto por la vacunación contra la influenza. El propio informe de la OMS de febrero de 2026 documentó la aparición de una variante en agosto de 2025 y su rápida propagación por todo el mundo, impulsando temporadas de gripe más tempranas de lo habitual con niveles de actividad más elevados. Esta variante surgió después de establecida la composición de la vacuna hace un año.

La Colaboración Cochrane ocupa una posición singular en la medicina basada en la evidencia. Sus revisiones sistemáticas son ampliamente consideradas como las evaluaciones disponibles más fiables de las intervenciones médicas. En cuanto a la vacunación contra la gripe, sus conclusiones deberían haber zanjado el debate hace años. Cuantificó el absurdo fundamental: más de 200 virus causan influenza y enfermedades similares a la influenza, con síntomas idénticos. Sin pruebas de laboratorio, los médicos no pueden distinguirlos. 

La base de evidencia de Cochrane está vacía en todos los grupos demográficos. Cincuenta y dos ensayos clínicos con más de 80.000 adultos mostraron poco o ningún efecto en las hospitalizaciones o la pérdida de días de trabajo. En el caso de los niños menores de dos años, solo existe un estudio de seguridad. El estándar de oro de la medicina basada en la evidencia ha evaluado la vacuna contra la gripe y la ha encontrado deficiente.

La vacuna no solo falla, sino que puede causar daño. Un estudio en empleados de la Clínica Cleveland en 2025 reveló que los trabajadores vacunados tenían un riesgo 27 %, mayor de contraer influenza. Datos canadienses de la pandemia de 2009 corroboran que la vacunación contra la gripe estacional se asoció con una mayor susceptibilidad a la gripe pandémica H1N1. La intervención podría estar comprometiendo activamente la función inmunitaria que pretende reforzar. Y más allá de la disminución de la eficacia, la seguridad no puede considerarse una preocupación secundaria. Un análisis de la literatura biomédica y clínica documenta más de 100 posibles efectos adversos asociados con la vacunación contra la gripe, que abarcan resultados neurológicos, autoinmunes, hematológicos e inflamatorios.

El paradigma subyacente se está derrumbando. La investigación revolucionaria del viroma revela que los virus no son patógenos externos monolíticos, sino entidades dependientes del huésped que comparten una arquitectura central con los exosomas del propio organismo, y que las infecciones virales crónicas confieren beneficios inmunitarios simbióticos, como la resistencia bacteriana y la compensación de la inmunodeficiencia genética. Las vacunas pueden privar al organismo de los efectos inmunomoduladores favorables de algunas infecciones virales. El marco de la teoría de los gérmenes, del que depende el ritual anual de la OMS, está siendo desmantelado por las mismas ciencias que afirma representar.

(Elaborado a partir de la traducción automática al español de esta fuente.)

NOTAS de LSuy:

«Me vacuné contra la gripe y ahora estoy con la peor gripe de mi vida» pero el médico te dice: «Es que te agarraste otra cepa» ¿Te resuena este diálogo?

¿Por qué solo TRES? Si hay 200 cepas de gripe y cada año se formula una vacuna con sólo TRES de ellas, se necesitarían 67 años para vacunarse contra todas y eventualmente erradicar la enfermedad. No parece que ese sea el objetivo.

¿Se evidencia una disminución de las muertes por las cepas contra las que ya se vacunó el planeta desde que se introdujo la primera fórmula?

¿Cómo prueban los fabricantes la seguridad y efectividad de la vacuna anual en sólo un año, cuando ese proceso lleva varias fases durante muchos años? La misma duda surge con la anti covid que ya lleva varias fórmulas sin que transcurra el tiempo necesario para probarla. Y por eso mantiene la autorización de emergencia. Nunca fue aprobada.

La vacuna antigripal es una estafa, porque es inútil contra la enfermedad y en cambio, ¿qué otras cosas le inyectan a la gente? Y ¿qué efectos tienen? Casualmente se recomienda especialmente a los adultos mayores a los que junto con la anticovid se aplican anualmente hasta el fin de la vida…

La OMS es financiada por los fabricantes de vacunas. La decisión no es científica. Es económica y biopolítica.


Epstein, la agenda trans infantil y la SUP: conexiones que inquietan

Un nueva investigación sobre los archivos Epstein conectan al traficante sexual infantil con la medicina transgénero de Estados Unidos.

Entre 2016 y 2018 Epstein financió investigaciones de la medicina transgénero, alentó el trabajo académico sobre «biología transgénero» y circuló el tema entre redes institucionales de élite. Documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, publicados en enero y febrero de 2026 bajo la llamada Ley de Transparencia de Archivos Epstein (por su sigla EFTA en inglés), evidencian la influencia financiera e intelectual ejercida por Epstein en momentos clave de consolidación institucional del campo y mantuvo contactos con actores relevantes durante su expansión.

Uno de los protagonistas es el cirujano Jess Ting. En marzo de 2013, Ting visitó la isla privada de Epstein. Posteriormente, Epstein le otorgó una subvención de 50.000 dólares para investigación en cáncer de mama. En mayo de 2016, Ting informó que la investigación financiada había dado resultados y que había sido designado director del nuevo programa de cirugía transgénero en Mount Sinai Health System en Nueva York. En 2017 le comunicó que había dejado la cirugía plástica para dedicarse exclusivamente a la cirugía de afirmación de género. Epstein reenvió ese correo electrónico a un asociado (EFTA02667053). Ese mismo año Ting solicitó apoyo económico para un documental sobre el programa: “Born to Be” (2019). No se confirma si Epstein financió la película, pero sí que reenviaba correos de Ting a colaboradores, lo que revela la difusión activa del tema en su red.

Otro protagonista es el biólogo evolutivo Robert Trivers. La correspondencia entre Trivers y Epstein se extiende entre 2009 y 2019. Epstein le brindó apoyo económico para financiar viajes, además de aportes directos. Trivers fue suspendido en 2015 y posteriormente expulsado de la Universidad de Rutgers, lo que agravó su situación financiera y aumentó su dependencia del financiamiento de Epstein. Trivers defendió públicamente a Epstein tras su condena por delitos sexuales y minimizó en entrevistas la gravedad de relaciones sexuales con adolescentes.
En 2016, Trivers recibió un pago y un nombramiento como asesor de la fundación de Epstein. Epstein le indicó que quería ver su trabajo sobre “personas transgénero en el mundo biológico” (EFTA00835004). «Pensé que podrías centrarte en la biología transgénero. La gente estaría interesada y yo financiaría» (EFTA01035762). La «investigación» resultante consistió en descripciones deshumanizantes de personas transgénero y un debate entusiasta sobre la manipulación hormonal de los cuerpos infantiles, escrito por un hombre que minimizó públicamente el abuso sexual infantil.

En 2024, el gobierno británico había prohibido indefinidamente el uso de estos medicamentos para tratar la disforia de género porque “presentan un riesgo inaceptable para la seguridad de niños y jóvenes”. Es el quinto país en limitar el uso de bloqueadores de la pubertad. El informe Cass, publicado el 10 de abril, analizó los servicios de identidad de género para menores de 18 años en el NHS de Inglaterra. Se concluyó que la medicina de género opera sobre «bases inestables» en lo que respecta a la evidencia para tratamientos médicos como la prescripción de hormonas para pausar la pubertad o hacer la «transición de género«.

El cambio de Reino Unido es resultado de una revisión de cuatro años publicada por la Dra. Hilary Cass, pediatra independiente. «Para la mayoría de los jóvenes, la vía médica no es la mejor manera de gestionar su angustia relacionada con el género«, concluía el informe. En un editorial publicado en una revista médica, Cass dijo que las pruebas de que los tratamientos de género para jóvenes eran beneficiosos estaban «construidas sobre bases poco sólidas«.

El NHS ya no ofrecerá fármacos que bloqueen la pubertad, salvo para pacientes inscriptos en investigaciones clínicas. Y el informe recomendaba que hormonas como la testosterona y el estrógeno, que provocan cambios físicos permanentes, se receten a menores con «extrema precaución».

En diciembre de 2025 el secretario del HHS, Robert F. Kennedy Jr., declaró que en Estados Unidos la atención de afirmación de género para menores no cumplía estándares médicos federales.

¿Qué son los bloqueadores de pubertad?

Son medicamentos que actúan sobre la glándula pituitaria en el cerebro para impedir que produzcan hormonas importantes para el desarrollo y además afectan los ovarios y los testículos que producen estrógeno y testosterona.

¿Cuál es la tendencia en Uruguay?
Hasta 2022 el carné de salud de los menores eran diferenciados por sexo y por la condición del síndrome de Down. A partir del 2022 esas cuatro versiones se unificaron en un sólo carné. Así lo explicaba la Dra. Alicia Fernández, pediatra y ex coordinadora del Programa de Salud de la Niñez del MSP, en declaraciones a la prensa. Casi al final (minuto 13:24) un periodista le preguntó si se contemplaba la posibilidad del cambio de nombre y de identidad de género del menor. La respuesta fue:

Si, obviamente estamos en el siglo 21 y en una situación en que la transexualidad se ve. Nosotros no podíamos dejar fuera esa posibilidad. Incluimos la posibilidad de que el niño cambie su nombre y en el mismo carné, no tiene que cambiar de carnet porque cambie su deseo de tener otro sexo, digamos, que no es el que fenotípicamente o genéticamente le tocó. Entonces esas cosas hay que considerarlas obviamente.”

La Dra. Alicia Fernández fue presidenta de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) en el período 2010-2011.

La SUP organiza su actividad académica en comités temáticos. Uno de ellos es el de Sexualidad y Diversidad Sexual. Sus responsables convocan para el 24 de abril de 2026 a un taller sobre Diversidad Sexual en Infancias y Adolescencias. Se desconoce el contenido de su programa y entonces la iniciativa inspira suspicacias:

El taller, ¿informará sobre el posicionamiento actual de Estados Unidos y otros países desarrollados en contra de la «transición de género» en menores de edad?¿Divulgará el informe Cass? O por el contrario, ¿alentará a experimentar los bloqueadores con sus pacientes? ¿Recabarán el consentimiento informado de los padres, como marca la normativa vigente en Uruguay sobre experimentación en humanos? ¿Son informados adecuadamente de que el tratamiento va a convertir a su hijo en cliente vitalicio de la industria farmacéutica y de que puede provocarle infertilidad?

Los bloqueadores de pubertad son provistos por laboratorios farmacéuticos. La SUP recibe financiamiento de laboratorios farmacéuticos.

Hay que tener en cuenta que en Uruguay los menores tienen derecho a la autonomía progresiva. Es decir, pueden elegir ir a la consulta sin sus padres o pedir hablar a solas con el médico. Pero no corresponde que sea el pediatra quien les pida a los padres que salgan del consultorio si el menor no lo pidió expresamente y por iniciativa propia.


INAU bajo presión: otra avanzada contra los derechos laborales

En noviembre se detectaron cuatro casos de sarampión importados en Río Negro. Eso desató el rastreo, esto es, la cacería de sus contactos para investigar su condición vacunal o aislarlos. Luego se detectó un chofer de ómnibus urbano de Montevideo con sarampión. Otra cacería sanitaria desatada para rastrear los usuarios de los viajes con los que tuvo contacto.

Es significativo que no se siguió el mismo protocolo con los brotes de varicela, en particular, el detectado en la comitiva de 150 integrantes que viajó a China ida y vuelta, además de compartir múltiples actividades durante una semana. ¿Lo político sobre lo sanitario?

Desde diciembre, ASSE y otros prestadores privados de salud intensificaron el hostigamiento a su personal para fiscalizar el estado vacunal contra el sarampión. Corresponde aclarar que la vacuna contra el sarampión no existe sino que está integrada a la fórmula de la triple viral (SRP) junto con rubeóla y paperas.

Ahora es el turno del INAU, que replica la misma lógica de hostigamiento sobre sus trabajadores, mediante comunicaciones informales, para «presentación obligatoria» de constancia de vacunación o «deberá» vacunarse “contra el sarampión”. Compartimos el comunicado que nos llegó. Es curioso que los convocados son sólo los que «que tengan contacto directo con niños, niñas y adolescentes», como si los niños hubieran sido el foco en los casos de Río Negro y el chofer de Montevideo. ¿ANEP someterá a lo mismo con el comienzo del año lectivo en marzo a los docentes de todos los niveles?

El mensaje es ambiguo, con tono intimidatorio y cero respaldo jurídico explícito. Por lo que corresponde ignorarlo. Una vez más, se constata que la manipulación del lenguaje es la clave para lograr el acatamiento ciego.

Se recuerda que la vacunación no es obligatoria. El último brote de sarampión en Uruguay data de 1998. Quienes cursaron la enfermedad, adquirieron inmunidad natural de por vida y por lo tanto no deben vacunarse.

Y cabe preguntarse ¿quién defiende las garantías laborales cuando la administración avanza por la vía de los hechos? ¿Dónde están las organizaciones sindicales frente a este avance que normaliza el control y el amedrentamiento como método?


De los archivos Epstein

PANDEMIA por Covid-19: 20 años construyendo un modelo de negocio

A continuación se presenta un resumen elaborado con Chatgpt a partir de la traducción automática de la investigación de Sayer Ji publicada aquí.

1. Tesis central

Sayer Ji sostiene que, cuando estalló la pandemia de COVID-19 en 2020, ya existía una arquitectura financiera, institucional y estratégica previamente construida para gestionar —y potencialmente capitalizar— una crisis sanitaria global.

La investigación no afirma que el virus haya sido creado deliberadamente. Tampoco intenta demostrar una conspiración directa. Su foco es otro: documentar que antes de 2020 ya estaban en funcionamiento mecanismos financieros, estructuras filantrópicas, instrumentos de reaseguro, programas de simulación y plataformas tecnológicas que trataban a las pandemias —y en particular a las vacunas— como categorías permanentes de inversión y estrategia.

El argumento central es que la preparación ante pandemias fue progresivamente financiarizada y convertida en una clase de activo y que una red de actores —JPMorgan, la Fundación Bill y Melinda Gates, asesores financieros y Jeffrey Epstein— participó en el diseño y articulación de esa arquitectura.

2. El punto de partida: JPMorgan, Gates y Epstein (2011)

En febrero de 2011, ejecutivos de JPMorgan solicitaron a Jeffrey Epstein orientación para diseñar un fondo benéfico vinculado a Bill Gates (EFTA00904739-40). Esto es: un banco de Wall Street trataba a Epstein —condenado por delitos sexuales en 2008— como arquitecto operativo de una estructura filantrópica multimillonaria vinculada a la Fundación Gates.

Cinco meses después, Epstein describió el fondo como una “propuesta basada en compartimentos estancos que le permitirá a Bill conseguir más dinero para vacunas”. (EFTA01860211). Estimaba “miles de millones” en dos años y “decenas de miles de millones” en cuatro. Propuso una filial offshore “especialmente para las vacunas”. (EFTA01256269)

La tensión reside en ganar dinero con una organización benéfica.” (EFTA01835356)

Una frase destacada en esos correos resume la lógica del proyecto: permitir a Bill Gates conseguir “más dinero para vacunas”.

Sayer Ji subraya que el lenguaje es financiero, no sanitario. La narrativa de las vacunas aparece como argumento de captación de capital dentro de una estructura de inversión compleja.

3. Fondos asesorados por donantes (DAF) y la “tensión” lucro–caridad

El artículo explica que los DAF son vehículos legales y comunes en la filantropía estadounidense. Permiten:

  • Deducción fiscal inmediata.
  • Inversión del capital antes de su distribución.
  • Control consultivo del donante.
  • Acumulación libre de impuestos.

No son ilegales ni excepcionales. Lo que el texto cuestiona es su escala, diseño y duración cuando:

  • Se estructuran para operar a perpetuidad.
  • Incluyen mínimos de 100 millones de dólares.
  • Incorporan estructuras offshore.
  • Subcontratan inversiones a fondos de cobertura.
  • Reconocen explícitamente la “tensión” entre ganar dinero y mantener la apariencia benéfica.

Epstein escribió que esa tensión debía resolverse separando formalmente las partes lucrativas. Según el análisis, esto no implica necesariamente ilegalidad, pero sí evidencia que la generación de rendimiento era un componente central.

4. Inversión de impacto y vacunas como clase de activo

En 2013, documentos de la Fundación Gates describen el Fondo de Inversión en Salud Global, con el objetivo de:

  • Retornos del 5–7%.
  • Garantía del 60% del capital por parte de la Fundación y socios.
  • Reducción del riesgo para inversores privados.

Aquí aparece la lógica estructural que el texto enfatiza:

Riesgo público o filantrópico + capital privado + retorno financiero.

Las vacunas y medicamentos dejan de verse únicamente como bienes públicos para convertirse en activos invertibles con perfil de riesgo ajustado mediante garantías (0EFTA01103797).

5. Gobernanza global y reuniones de preparación (2015)

En mayo de 2015, el Instituto Internacional de la Paz (IPI) organizó una reunión en Ginebra sobre preparación ante pandemias (EFTA02713880 / EFTA_R1_02137620). Participaron el director de la OMS, el presidente del Banco Mundial, el presidente de la Cruz Roja, el presidente de Médicos Sin Fronteras y otros (EFTA_R1_01347204).

La agenda no se centraba solo en epidemiología, sino en:

  • Gobernanza.
  • Coordinación internacional.
  • Mecanismos legales.
  • Autoridad centralizada.
  • Instrumentos financieros.

Sayer Ji sostiene que esto muestra que la pandemia ya se conceptualizaba como una categoría permanente de gobernanza global.

Epstein aparece como canal informal que mantenía comunicación con figuras vinculadas a estas reuniones.

6. 2017: la pandemia como vertical estratégica

En 2017, correos entre Epstein y asesores de Gates describen la pandemia como un área estratégica equivalente a la energía: una categoría duradera para movilizar capital (EFTA00697005).

Ese mismo año ocurren tres hechos clave:

  1. Lanzamiento de CEPI en Davos, con financiamiento de gobiernos y fundaciones para acelerar el desarrollo de vacunas en menos de 12 meses.
  2. Emisión de bonos de catástrofe pandémica del Banco Mundial, estructurados por Swiss Re (reinsurance) y Munich Re (reinsurance), con activadores paramétricos.
  3. Desarrollo técnico de simulaciones internas en bgC3, oficina privada de Gates.

Los bonos pagaban altos intereses mientras no se declarara pandemia, y liberaban capital automáticamente si se activaban umbrales predeterminados.

Según Sayer Ji, esto representa la formalización de la pandemia como instrumento financiero.

7. Simulación como credencial profesional

Un intercambio de mensajes de 2017 muestra a un asociado de Epstein mencionando haber realizado una “simulación de pandemia” como credencial profesional para acceder a puestos en:

  • Oficina privada de Bill Gates.
  • Fondos de capital de riesgo.
  • Equipos de vacunas de farmacéuticas.
  • Unidades de reaseguro.
  • Foro Económico Mundial.

Sayer Ji interpreta esto como evidencia de que la simulación no era un ejercicio ocasional, sino una competencia profesional integrada en redes de poder (EFTA01617419-27).

8. Evento 201 (octubre 2019)

El 18 de octubre de 2019 se realizó el Evento 201, simulación de pandemia de coronavirus organizada por Johns Hopkins, Foro Económico Mundial y Fundación Bill Gates. El ejercicio modeló:

  • Coordinación gubernamental.
  • Gestión mediática.
  • Control narrativo.
  • Cadena de suministro farmacéutica.

Sayer Ji no afirma que causara COVID-19. Pero sostiene que su proximidad temporal refuerza la idea de que la infraestructura estaba lista.

9. Patentes y plataformas tecnológicas previas

Se documenta que:

  • Moderna tenía patentes y solicitudes de ARNm desde 2010–2016.
  • NIAID y Moderna colaboraban antes de 2020.
  • Ralph Baric investigaba coronavirus desde principios de los 2000.
  • En diciembre de 2019 se transfirieron candidatos de vacunas MERS para pruebas en animales.

Sayer Ji argumenta que las plataformas estaban construidas antes de la pandemia, lo que permitió una monetización rápida cuando surgió SARS-CoV-2. Aclara que esto no prueba intención deliberada, sino anticipación tecnológica.

10. Epstein como intermediario

Una carta de 2013 muestra que Gates solicitó que Epstein actuara como representante en ciertas negociaciones financieras (EFTA02685163). En consecuencia, Epstein:

  • Diseñó estructuras de fondos.
  • Coordinó colocaciones profesionales.
  • Facilitó reuniones políticas.
  • Sirvió de puente entre banca, filantropía y redes estratégicas.

Sayer Ji presenta esto como un fallo de gobernanza: instituciones con recursos ilimitados eligieron repetidamente a un intermediario condenado.

11. El patrón estructural

El artículo identifica una convergencia:

  • Fondos asesorados por donantes.
  • Inversión de impacto.
  • Reaseguros con activadores paramétricos.
  • Simulaciones técnicas.
  • Desarrollo de patentes.
  • Gobernanza internacional.
  • Control narrativo.
  • Intermediación privada.

Nada de esto, aislado, es ilegal o necesariamente indebido. Pero la concentración en una red específica plantea interrogantes sobre incentivos.

12. La explicación inocente y su límite

Sayer Ji reconoce que:

  • La preparación ante pandemias es legítima.
  • Los DAF son comunes.
  • Las simulaciones son prácticas habituales.
  • Muchas instituciones actuaron de buena fe.

La cuestión no es la existencia de estos instrumentos, sino su alineación estructural en manos de actores que simultáneamente:

  • Diseñaban vehículos financieros.
  • Financiaban plataformas de vacunas.
  • Estructuraban productos de reaseguro.
  • Realizaban simulaciones.
  • Gestionaban acceso político.

13. Conclusión conceptual

La tesis final no es que existiera una conspiración demostrada, sino que se construyó una arquitectura que:

  • Reduce el riesgo privado.
  • Socializa pérdidas.
  • Centraliza decisiones.
  • Premia velocidad y escala.
  • Margina enfoques alternativos.

La pregunta que plantea Sayer Ji es estructural:

Si quienes diseñan los instrumentos financieros también controlan la simulación, las plataformas tecnológicas y la narrativa, ¿qué salvaguarda impide que actúen en su propio interés? La crítica final sostiene que la confianza institucional no es suficiente cuando:

  • Se utilizaron intermediarios controvertidos.
  • Se reconoció la tensión entre lucro y caridad.
  • Se crearon instrumentos financieros dependientes de declaraciones de pandemia.
  • Se realizaron simulaciones semanas antes del brote real.

Síntesis final

Sayer Ji argumenta que la pandemia de COVID-19 no ocurrió en un vacío institucional. Durante más de veinte años se fue construyendo una infraestructura financiera y estratégica que transformó la preparación pandémica en una categoría permanente de inversión.

Correos electrónicos, acuerdos financieros, documentos de alcance y registros de patentes muestran que:

  • Las vacunas eran presentadas como motor de captación de capital.
  • Las pandemias eran consideradas verticales estratégicas.
  • Existían instrumentos de reaseguro con activación automática.
  • Se desarrollaban plataformas tecnológicas listas para uso.
  • Un intermediario específico conectaba banca, filantropía y política.

No se prueba fabricación deliberada del virus. Pero sí se documenta que cuando la crisis llegó, el andamiaje financiero, jurídico y técnico ya estaba construido.

El debate que propone no es epidemiológico, sino estructural: quién diseña los sistemas que gestionan las crisis, bajo qué incentivos, con qué controles y en beneficio de quién.

N O T A S :

Los documentos referenciados están disponibles en https://www.justice.gov/epstein y https://epsteinfilez.com/. Otra plataforma los muestra simulando la de Gmail: https://jmail.world/

Jeffrey Epstein fue encontrado muerto el 10 de agosto de 2019 en su celda del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan en Nueva York. El Evento 201 se realizó tan sólo dos meses después, el 18 de octubre y en Nueva York.

Los encierros, testeos, tapabocas y demás medidas impuestas durante la emergencia por Covid-19 no hicieron más que revalorizar instrumentos financieros creados para monetizar el evento sanitario convirtiéndolo en pandemia. Millones de dólares pagó Uruguay por vacunas experimentales a la camarilla de Epstein. Esto reafirma la pertinencia de investigar la gestión de la pandemia en nuestro país.

Los contratos suscritos por Uruguay para la adquisión de las vacunas contra Covid-19 fueron declarados confidenciales por el gobierno de Lacalle Pou y por el de Yamandú Orsi.

El difunto estilista Roberto Giordano recibió un pago del pedófilo Epstein (EFTA01482677). Giordano había organizado un desfile con menores de 16 años en Punta del Este en 2006. Nuevamente lo intentó en 2008. En 2011 el presidente Mujica fue su invitado de honor.

Hay una cadena de correos electrónicos entre Epstein y Noam Chomsky en la que Chomsky informa que visitaría Uruguay en julio de 2017 para compartir eventos con Mujica (EFTA00675743 ).


Varicela por Covid19

A fines de noviembre de 2025 aparecieron cuatro casos importados de sarampión en Río Negro y el Ministerio de Salud Pública activó la maquinaria completa: operativo puerta a puerta, verificación de carnés, rastreo de contactos, presión sobre trabajadores de la salud y una “alerta” amplificada en todo el país. Por cuatro casos, despliegue total.

En enero, un chofer de ómnibus urbano fue diagnosticado con sarampión. El MSP rastreó el origen en uno importado y reconstruyó recorridos, días y horarios, buscó pasajeros, identificó a 30 de ellos, algunos de los cuales con esquema triple viral incompleto para reavivar la alarma pública y mantener el estado permanente de miedo en la población. Desde diciembre el MSP publica reportes diarios, como en pandemia, sobre la situación del sarampión. Sólo uno requirió internación. Ninguno murió.

Pero al mismo tiempo, el propio MSP informó que en 2025 se duplicaron en un año los brotes de varicela en personas vacunadas en todo el país. El MSP reconoció que la vacuna “fallóy así confirmó que no controla las vacunas que distribuye a la población. La solución, ya decidida, no es empezar a controlar la calidad de las vacunas para evitar más fallas, sino cambiar de vacuna: volver a la anterior. Pero la anterior es igual a la actual: contiene la misma cepa y también a virus vivo.

Entre el 29 de enero y el 7 de febrero, más de 150 uruguayos viajaron en la comitiva oficial a China encabezada por el presidente Orsi. Apenas desembarcado en Montevideo, uno de los integrantes —que presentó fiebre y erupción durante el vuelo— fue diagnosticado con varicela. El antecedente histórico es inevitable: desde China llegó el Covid-19 en 2020. Ahora aparece un caso de varicela asociado a ese viaje. ¿Se contagió allá o viajó incubándolo? El pediatra Dr. Álvaro Galiana, integrante del Comité de Vacunas de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP), confirma que la varicela tiene una incubación de dos semanas antes de manifestarse. Es decir: quienes volvieron con varicela de China, la llevaron puesta desde Montevideo.

Si el criterio es sanitario, debería aplicarse el protocolo con independencia de nombres, cargos o destinos. Si la lógica es preventiva, el protocolo no puede ser selectivo. ¿Se notificó formalmente a China del evento sanitario? ¿Se activaron mecanismos de cooperación internacional como en otros episodios?

La lista de pasajeros existe. Los asientos están identificados. Los contactos son perfectamente trazables. Si por cinco casos importados de sarampión hubo cacería sanitaria, ¿por qué aquí no vemos el mismo despliegue público, el mismo dramatismo, la misma obsesión por el rastreo? ¿La vara epidemiológica es técnica… o política? ¿Falta protocolo… o sobra impunidad?

Si por cuatro casos hubo rastreo casa por casa y por uno en ómnibus se rastrearon viajes y usuarios, ¿qué impide ahora aplicar el mismo rigor? ¿O la vara sanitaria cambia según quién viaje y en qué fila del avión se siente?

Es un final inesperado para una semana intensa de interacción entre 150 uruguayos y sus anfitriones en China. ¿Uruguay ha notificado a China formalmente de este evento sanitario?

Ante un pedido de información al MSP sobre el stock de dosis de vacuna contra la varicela, informó que al 15 de enero hay más de 80.000 dosis de la vacuna fallada.

Son más de 80.000 razones para empezar a controlar las vacunas que se aplican en Uruguay, proteger verdaderamente a la población y evitar otro papelón internacional.

81.411 razones para desconfiar

En 2026 el Ministerio de Salud Pública reconoció que la vacuna contra la varicela aplicada durante 2025 falló. Hubo el doble de brotes de la enfermedad respecto al año anterior. No lo dijeron los “antivacunas”, no lo denunciaron los conspiranoicos de las redes sociales. Lo reconocieron las propias autoridades, como ya informamos. Y se confirmó así que el MSP no controla las vacunas que distribuye.

Se anunció el cambio de vacuna. Intentaron cerrar el tema. Pero no está cerrado. Ante consulta formal al MSP, la respuesta oficial confirma que al 15 de enero de 2026

▪ la vacuna SKYVaricella carece de registro sanitario,
▪ fue ingresada vía OPS,
siguen en stock 81.411 dosis, con vencimiento en 2027.

Ochenta y un mil cuatrocientas once.

Si la vacuna habría sido sustituida por ineficaz, ¿por qué sigue disponible?
¿Quién decidió conservarla? ¿Bajo qué control? ¿Quién se hace responsable? A partir de este fallo, ¿se empezaría a controlar todas las vacunas?

La ciudadanía no es espectadora pasiva. Si va a un vacunatorio, pregunte qué vacuna le aplicarán. Exija información. No es desconfianza: es responsabilidad cívica. La salud pública no puede basarse en la fe ciega, sino en el control ciudadano informado.

Porque la confianza no se impone. Se construye. Y hoy está en juego.


Acción legal contra el CEV: capítulo 2

El 5 de diciembre de 2025 se presentó una acción legal ante el Ministerio de Salud Pública (MSP) contra el decreto 266/025 que introdujo más vacunas en el Certificado Esquema de Vacunación. El número de expediente es 12/001/1/5441/2025 que se puede seguir en este link.

LSuy afrontó los gastos del escrito por los recursos de revocación y jerárquico, presentado por el equipo de asesores letrados que está patrocinando esta estrategia. Ver factura.

Si el MSP no resuelve o lo hace negativamente, la próxima etapa a encarar será la demanda ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo contra el MSP. LSuy se compromete a solventar el presupuesto de honorarios y timbres con las donaciones que recibe de sus patrocinadores. El plazo que tiene el MSP para responder es el 22 de junio de 2026.

Se convoca a colaborar económicamente, en la medida de las posibilidades de cada uno, por las vías disponibles.

Agradecemos a todos los que confían y apoyan esta iniciativa ciudadana.


Vacunados… pero desprotegidos

Varicelagate

En 1999 se incorporó la vacuna contra la varicela en el Certificado Esquema de Vacunación (CEV): dos dosis para los niños de 12 meses y 5 años. Cerrado el año 2025, llega el momento de los balances. Y cuando el propio Ministerio de Salud Pública publica su boletín epidemiológico, ya no hay margen para el relato: los brotes de varicela se duplicaron respecto al año anterior, de 450 a 881. Los rangos etarios afectados son los menores de 5 años y de 15 a 29 años, o sea: en personas vacunadas. Los números hablan solos del fracaso de la vacuna. Y pican de solo contarlos.

La reacción oficial

El MSP está obligado por ley a controlar la producción de las vacunas. Sin embargo, las autoridades anunciaron que cambiarán de vacuna. Esto confirma que el MSP incumple la ley y no controla preventivamente la calidad de las vacunas, y recién cuando su falla se hace evidente por los efectos en la población que la recibió confiadamente, accionan disponiendo el cambio de proveedor. Se volvería a la marca aplicada anteriormente.

El problema no es la marca: es la vacuna

Pero el cambio de proveedor no soluciona nada. La razón es tan simple como incómoda: la duración de la protección de la vacuna contra la varicela es desconocida. ¿Sea cual sea el fabricante? Sí, como se lee. No es una teoría conspirativa ni una opinión marginal. Está expresamente reconocida por los propios fabricantes en los prospectos que el mismo MSP publica en su sitio web. Basta con compararlos: la actual SKYVaricella (de SK bioscience) y la anterior Varivax (de Merck). Ambas utilizan el mismo virus vivo (cepa Oka) y ambas advierten las mismas límitaciones. Es decir: el MSP lo sabe.

Y justamente porque se desconoce la duración de la protección, los fabricantes:

  • no recomiendan refuerzos universales,
  • no garantizan inmunidad duradera.

Inmunidad natural vs inmunidad vacunal

La inmunidad natural contra la varicela es de por vida. Sin embargo, la inmunidad vacunal, no lo es. Luego de la vacunación en la infancia, los anticuerpos disminuyen y aparecen casos de varicela en personas vacunadas. Es decir: la enfermedad se desplaza a edades mayores, que la pueden cursar con más complicaciones y mayor riesgo. Pero hay más. Y no es menor.

Los vacunados como vector de contagio

Ambos prospectos advierten que el vacunado puede contagiar varicela hasta seis semanas después de la inoculación. La advertencia es relevante para las embarazadas no inmunizadas que pueden contraer la enfermedad, con riesgo de malformaciones fetales. En la práctica, sin embargo, no se indica cuarentena alguna a los vacunados que circulan libremente. Los propios vacunados se convierten en un vector de contagio, sin saberlo y sin ser advertidos. Y esto es contrario al derecho al previo consentimiento informado de los vacunados y especialmente de una embarazada que lleve a vacunar a su hijo contra la varicela. Y al día siguiente lo acompaña a la escuela, donde típicamente surgen los brotes de la enfermedad.

Mortalidad por varicela: lo que muestran los datos oficiales

Ante un pedido de información al MSP sobre la mortalidad por enfermedades inmunoprevenibles, los datos son elocuentes: la varicela registraba como máximo tres fallecidos por año, desde antes que la vacuna fuera incorporada al CEV en 1999. Entonces —con la vacuna anterior y con la actual— la mortalidad descendió apenas a un fallecido por año en forma esporádica, como se observa en la tabla oficial. La reducción de hasta tres fallecidos por año a uno o ninguno podría interpretarse como un logro. Sin embargo, con cifras tan bajas, no es posible atribuir esa variación a una sola causa. Los propios datos no permiten aislar a la vacunación como explicación exclusiva.

ESAVI y subregistro

Y existe una realidad que incomoda todavía más: la OMS informa que en los países de origen de estas vacunas, existen por ley sistemas de indemnización a los dañados por vacunas. Son los eventos supuestamente atribuibles a vacunación e inmunización (ESAVI). Desde 2010 en Uruguay están publicados los ESAVI que el MSP registra anualmente por las vacunas que distribuye. Son informados por el personal de la salud y es sabido que representa un subregistro de la realidad. Aún así, según el último reporte de ESAVI publicado por el MSP para el año 2024, la vacuna contra la varicela está primera en el ranking por cantidad con 58 casos y tuvo un caso grave por herpes zóster. Reporta sólo 3 casos de varicela debido a la vacunación, muy inferior a los 450 reportados el mismo año como brotes. Si eso no es un subregistro ¿qué es? Es que el subregistro excluye otros efectos directos de la vacunación como:

  • quienes se contagiaron por convivir con un vacunado,
  • los fetos expuestos durante la gestación cuya madre convivía con un vacunado.

Pagar por dañar

Los sistemas para indemnizar a los que sufren efectos adversos por las vacunas, son financiados por los propios fabricantes. Miles de millones de dólares al año pagan a cambio de la inmunidad jurídica, ya que las demandas, les pesa mucho má$ y afecta su imagen. Si los fabricantes aceptan cubrir daños por vacunas en los países donde se producen, es porque admiten que sus productos no son seguros ni eficaces. Y eso deja en evidencia el eslogan vacío de “las vacunas son seguras” y el mantra anticientífico de que “las vacunas salvan vidas”.

Lo político sobre lo ético

Cuando el Estado sostiene una vacunación masiva de eficacia incierta, que desplaza riesgos a edades mayores, y lo hace sin respetar el derecho al previo consentimiento de las personas y sin garantizarles un mecanismo de reparación a los dañados por las vacunas, deja de ser una política sanitaria y pasa a ser una imposición irresponsable. Estamos ante una decisión ideológica, sostenida por propaganda y protegida del debate.

Los datos están publicados por el propio MSP. Lo que falta no es información. Lo que falta es honestidad.

Y cuando la salud pública se gestiona ocultando límites y trasladando riesgos a la población, el problema deja de ser la varicela. Cuando el MSP no reconoce sus límites ni explica sus errores, deja de cuidar a la población para exponerla a riesgos innecesarios. Experimentando con ella, especialmente los niños y las embarazadas.


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