Un nueva investigación sobre los archivos Epstein conectan al traficante sexual infantil con la medicina transgénero de Estados Unidos.
Entre 2016 y 2018 Epstein financió investigaciones de la medicina transgénero, alentó el trabajo académico sobre «biología transgénero» y circuló el tema entre redes institucionales de élite. Documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, publicados en enero y febrero de 2026 bajo la llamada Ley de Transparencia de Archivos Epstein (por su sigla EFTA en inglés), evidencian la influencia financiera e intelectual ejercida por Epstein en momentos clave de consolidación institucional del campo y mantuvo contactos con actores relevantes durante su expansión.
Uno de los protagonistas es el cirujano Jess Ting. En marzo de 2013, Ting visitó la isla privada de Epstein. Posteriormente, Epstein le otorgó una subvención de 50.000 dólares para investigación en cáncer de mama. En mayo de 2016, Ting informó que la investigación financiada había dado resultados y que había sido designado director del nuevo programa de cirugía transgénero en Mount Sinai Health System en Nueva York. En 2017 le comunicó que había dejado la cirugía plástica para dedicarse exclusivamente a la cirugía de afirmación de género. Epstein reenvió ese correo electrónico a un asociado (EFTA02667053). Ese mismo año Ting solicitó apoyo económico para un documental sobre el programa: “Born to Be” (2019). No se confirma si Epstein financió la película, pero sí que reenviaba correos de Ting a colaboradores, lo que revela la difusión activa del tema en su red.
Otro protagonista es el biólogo evolutivo Robert Trivers. La correspondencia entre Trivers y Epstein se extiende entre 2009 y 2019. Epstein le brindó apoyo económico para financiar viajes, además de aportes directos. Trivers fue suspendido en 2015 y posteriormente expulsado de la Universidad de Rutgers, lo que agravó su situación financiera y aumentó su dependencia del financiamiento de Epstein. Trivers defendió públicamente a Epstein tras su condena por delitos sexuales y minimizó en entrevistas la gravedad de relaciones sexuales con adolescentes.
En 2016, Trivers recibió un pago y un nombramiento como asesor de la fundación de Epstein. Epstein le indicó que quería ver su trabajo sobre “personas transgénero en el mundo biológico” (EFTA00835004). «Pensé que podrías centrarte en la biología transgénero. La gente estaría interesada y yo financiaría» (EFTA01035762). La «investigación» resultante consistió en descripciones deshumanizantes de personas transgénero y un debate entusiasta sobre la manipulación hormonal de los cuerpos infantiles, escrito por un hombre que minimizó públicamente el abuso sexual infantil.
En 2024, el gobierno británico había prohibido indefinidamente el uso de estos medicamentos para tratar la disforia de género porque “presentan un riesgo inaceptable para la seguridad de niños y jóvenes”. Es el quinto país en limitar el uso de bloqueadores de la pubertad. El informe Cass, publicado el 10 de abril, analizó los servicios de identidad de género para menores de 18 años en el NHS de Inglaterra. Se concluyó que la medicina de género opera sobre «bases inestables» en lo que respecta a la evidencia para tratamientos médicos como la prescripción de hormonas para pausar la pubertad o hacer la «transición de género«.
El cambio de Reino Unido es resultado de una revisión de cuatro años publicada por la Dra. Hilary Cass, pediatra independiente. «Para la mayoría de los jóvenes, la vía médica no es la mejor manera de gestionar su angustia relacionada con el género«, concluía el informe. En un editorial publicado en una revista médica, Cass dijo que las pruebas de que los tratamientos de género para jóvenes eran beneficiosos estaban «construidas sobre bases poco sólidas«.
El NHS ya no ofrecerá fármacos que bloqueen la pubertad, salvo para pacientes inscriptos en investigaciones clínicas. Y el informe recomendaba que hormonas como la testosterona y el estrógeno, que provocan cambios físicos permanentes, se receten a menores con «extrema precaución».
En diciembre de 2025 el secretario del HHS, Robert F. Kennedy Jr., declaró que en Estados Unidos la atención de afirmación de género para menores no cumplía estándares médicos federales.
¿Qué son los bloqueadores de pubertad?
Son medicamentos que actúan sobre la glándula pituitaria en el cerebro para impedir que produzcan hormonas importantes para el desarrollo y además afectan los ovarios y los testículos que producen estrógeno y testosterona.
¿Cuál es la tendencia en Uruguay?
Hasta 2022 el carné de salud de los menores eran diferenciados por sexo y por la condición del síndrome de Down. A partir del 2022 esas cuatro versiones se unificaron en un sólo carné. Así lo explicaba la Dra. Alicia Fernández, pediatra y ex coordinadora del Programa de Salud de la Niñez del MSP, en declaraciones a la prensa. Casi al final (minuto 13:24) un periodista le preguntó si se contemplaba la posibilidad del cambio de nombre y de identidad de género del menor. La respuesta fue:
La Dra. Alicia Fernández fue presidenta de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) en el período 2010-2011.
La SUP organiza su actividad académica en comités temáticos. Uno de ellos es el de Sexualidad y Diversidad Sexual. Sus responsables convocan para el 24 de abril de 2026 a un taller sobre Diversidad Sexual en Infancias y Adolescencias. Se desconoce el contenido de su programa y entonces la iniciativa inspira suspicacias:
El taller, ¿informará sobre el posicionamiento actual de Estados Unidos y otros países desarrollados en contra de la «transición de género» en menores de edad?¿Divulgará el informe Cass? O por el contrario, ¿alentará a experimentar los bloqueadores con sus pacientes? ¿Recabarán el consentimiento informado de los padres, como marca la normativa vigente en Uruguay sobre experimentación en humanos? ¿Son informados adecuadamente de que el tratamiento va a convertir a su hijo en cliente vitalicio de la industria farmacéutica y de que puede provocarle infertilidad?
Los bloqueadores de pubertad son provistos por laboratorios farmacéuticos. La SUP recibe financiamiento de laboratorios farmacéuticos.
Hay que tener en cuenta que en Uruguay los menores tienen derecho a la autonomía progresiva. Es decir, pueden elegir ir a la consulta sin sus padres o pedir hablar a solas con el médico. Pero no corresponde que sea el pediatra quien les pida a los padres que salgan del consultorio si el menor no lo pidió expresamente y por iniciativa propia.
















