Merck acuerda 50 millones de dólares en 200 demandas por los graves daños causados ​​por Gardasil, su vacuna contra el VPH

La Agencia Europea de Medicamentos también cometió mala praxis científica.

A continuación compartimos un resumen de la reciente publicación de Peter C. Gøtzsche, autor del libro “Cómo Merck y los reguladores de medicamentos ocultaron daños graves de las vacunas contra el VPH.

La demanda, Robi v. Merck, BC628589, del Tribunal Superior de California, Condado de Los Ángeles, se presentó en 2016. Dejó en evidencia que Merck no advirtió adecuadamente a los pacientes y a los médicos sobre los riesgos de trastornos graves.

Jennifer Robi, una exatleta, terminó en silla de ruedas después de ser vacunada con tres dosis de Gardasil cuando era adolescente, hace 15 años. Este mes, junio de 2026, se anunció que Merck llegó a un acuerdo con ella, y que dicho acuerdo involucra más de 200 demandas por más de 50 millones de dólares, pero la cantidad no se puede verificar, ya que las condiciones del acuerdo son confidenciales.

El caso de Robi tenía el potencial de presentar ante un jurado las pruebas de seguridad de Gardasil. Merck prefirió pagar para cerrar estos casos antes que correr el riesgo de perder en la Corte Suprema.

Otra ventaja de llegar a un acuerdo es que la empresa evita admitir culpabilidad y puede seguir promocionando la “seguridad y eficacia” de su producto.

Gøtzsche explica que esto también lo hizo Eli Lilly hace años. Los antidepresivos pueden causar violencia y homicidios. En 1989, un mes después de comenzar a tomar fluoxetina, un hombre mató a tiros a 8 personas, hirió a otras 12 y se suicidó. A lo largo de la década de 1990, mientras juraba públicamente que la fluoxetina no aumentaba el riesgo de suicidio o violencia, a pesar de que claramente lo hacía, Lilly resolvió discretamente demandas extrajudicialmente y mantuvo ocultas las pruebas incriminatorias obteniendo órdenes judiciales para sellar los documentos.

Gøtzsche critica los ensayos clínicos de Gardasil porque:

  • No se usaron placebos “verdaderos” sino comparadores con adyuvantes u otras vacunas.
  • Esto habría ocultado o minimizado efectos adversos.
  • Algunos problemas posteriores fueron clasificados de forma que no parecieran efectos secundarios.
  • El seguimiento de seguridad fue insuficiente.

Además, el autor extiende sus críticas a los organismos reguladores, en particular a la European Medicines Agency (EMA), a la que acusa de:

  • Fallas éticas y conflictos de interés en la evaluación de la seguridad de las vacunas contra el VPH.
  • Falta de independencia frente a la industria farmacéutica.
  • Evaluaciones que no investigaron adecuadamente señales de posibles daños.

En 2017, tres niñas en Dinamarca recibieron cada una 135.000 euros como compensación por daños neurológicos tras la vacuna contra el VPH, procedentes de fondos públicos, concretamente del Fondo de Compensación al Paciente.

En resumen:

Los acuerdos judiciales con Merck evidencian y encubren problemas serios de seguridad de Gardasil que no se hicieron públicos y que los reguladores fallaron en su responsabilidad de proteger a la población.

En Uruguay el MSP publica anualmente los efectos adversos por vacunas. Pero internacionalmente se estima que los registros como el VAERS, EudraVigilance y el de nuestro MSP, son un subregistro de los casos reales: apenas un 1%.

En Uruguay ni siquiera existe un sistema de indemnización por daños de vacunas a cargo de un Fondo de Compensación al Paciente, como informa OMS que existen en otros países del mundo, además de Dinamarca.

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