En 2008 se publicó un inventario de los mamógrafos operativos en Uruguay. Su autora, la Dra.Rosario Berterretche, con el apoyo del Ministerio de Salud Pública (MSP), había constatado la existencia de 62 mamógrafos en todo el país y relevado su estado.
La mayoría habían sido adquiridos de segunda mano y muchos funcionaban sin garantía del fabricante y/o sin mantenimiento. Mientras en Montevideo la mayoría de los mamógrafos habían sido comprados nuevos, en el interior, la mayoría eran usados. El más viejo del país estaba instalado en el departamento de San José y tenía 35 años de funcionamiento.
Según Berterretche, la European Coordination Committee of the Radiological and Electromedical Industries, diseñó reglas para evaluar la edad de los equipos médicos:
De acuerdo a esas reglas, los 62 mamógrafos de 2008 se clasificaban asì:
Dieciséis años después
En octubre de 2024, con motivo del mes de concientización sobre el cáncer de mama, quisimos saber qué había pasado con los 62 mamógrafos del inventario de 2008. Solicitamos información al MSP y publicamos un informe sobre la cantidad y la antigüedad de los mamógrafos existentes en Uruguay, 16 años después. La respuesta fue que al 2024 había 84 mamógrafos en todo el país. De 7 de ellos no se disponía de datos, el más nuevo tenía 1 año de antigüedad y el más viejo 34 años.
HOY
En 2026 decidimos solicitar nuevamente al MSP la misma información, con la expectativa lógica de obtener una actualización. Y aquí aparece lo insólito. El MSP nos contestó con la misma información de 2024. Sí: dos años después, la misma información y así tal cual lo expresa. Los mismos 84 mamógrafos, pero ahora, naturalmente, dos años más viejos. Entonces el más nuevo tiene 3 años y el más viejo 36, con los mismos 7 mamógrafos sin datos.
La siguiente tabla resume ambas situaciones y las compara con las reglas de la comisión europea que Uruguay ni siquiera alcanzaba en 2024:
¿Dos años de evolución y la misma base de datos aún con 7 equipos sin datos? ¿Qué fiscalización realiza el MSP sobre los mamógrafos?
Pero hay algo todavía más llamativo.
Durante estos dos años hubo cinco nuevos mamógrafos puestos en servicio: dos en instituciones privadas y tres en instituciones oficiales. Veamos:
| Año | Fecha | Institución | Localidad | Fuente |
| 2024 | 01/07/2024 | Círculo Católico | Playa Pascual | Círculo Católico |
| 2024 | 20/08/2024 | COMERO | Rocha | Canal 9 |
| 2025 | 31/10/2025 | Hospital Policial | Montevideo | Ministerio del Interior |
| 2026 | 05/02/2026 | Hospital Central de las FF.AA. | Montevideo | Sanidad de las FF.AA. |
| 2026 | 10/08/2026 | ASSE – Hospital de Treinta y Tres | Treinta y Tres | Presidencia / ASSE |
El mamógrafo adquirido este año por el HFFAA sustituyó el anterior que, ya con 12 años de antigüedad, en lugar de ser descartado fue reparado y trasladado al Centro de Especialidades C.A.P. Nº 13, Durazno. Hay noticia con bombos y platillos.
Cinco equipos nuevos. Otro reciclado. Seis anuncios públicos. Y, sin embargo, el MSP sigue informando los mismos 84 mamógrafos de 2024 y exactamente en la misma situación.
Y no estamos hablando de cualquier equipamiento
Los mamógrafos aplican radiación ionizante para obtener la imagen de la mama, sea con tecnología analógica o digital. Una mamografía consiste en 4 imágenes: 2 en cada mama. La dosis de radiación aplicada a una mama equivale a la aplicada en una radiografía de tórax. Por lo tanto una mamografía concentra en las mamas la dosis de radiación de 4 radiografías de tórax.
La radiación produce cáncer. El recuerdo de Chernobil, a 40 años del desastre que en tiempos de paz convirtió una ciudad al estilo de Hiroshima y Nagasaki, no es caprichosa.
La mamografía es el test de screening del cáncer de mama. El screening del cáncer de cuello de útero se hace con el PAP. El screening del cáncer de próstata con el PSA. El screening del cáncer colorrectal con el fecatest. El de mama es el único que se hace con lo mismo que produce cáncer: la radiación ionizante. La mamografía se exige en el carné de salud cada dos años a las mujeres a partir de los 50. Pero los ginecólogos la indican anualmente a partir de los 40. ¿Cuánta radiación recibe una mujer fiel al mandato médico?
La exposición no es un detalle administrativo. Y la calidad del equipo tampoco. Entonces las preguntas son inevitables:
¿Cómo es posible que el MSP no tenga registrados estos nuevos equipos?
¿Están habilitados o los entraron de contrabando?
¿Fueron adquiridos nuevos o de segunda mano?
¿Quién controla su funcionamiento y su mantenimiento?
Y hay más preguntas importantes:
¿En qué estado están los 84 mamógrafos que el MSP dice que existen?
¿Cuántos funcionan sin mantenimiento adecuado?
¿Cuántos están habilitados?
Pero lo más relevante de todo es ¿cuántos mamógrafos producen imágenes con la calidad necesaria para detectar correctamente un cáncer de mama?
Porque aquí no estamos hablando de una planilla burocrática que puede quedar dos años sin actualizar. Estamos hablando de mamografías. De imágenes a partir de las cuales se toman decisiones médicas. De falsos negativos, falsos positivos, diagnósticos, biopsias, tratamientos agresivos, pelucas y hasta prótesis para reparar amputaciones.
Y, en definitiva, de la vida, el cuerpo y la salud de miles de uruguayas.
Si el MSP no sabe siquiera cuántos mamógrafos hay, qué antigüedad tienen y en qué condiciones funcionan, ¿cómo puede garantizar la calidad del diagnóstico que esos equipos producen? ¿Cómo puede promover las mamogafías para “salvar vidas” sin conocer los mamógrafos que hay?
Porque una campaña de concientización no reemplaza el control de los equipos.
Un lazo rosa no verifica una mamografía.
Un eslogan no calibra un mamógrafo.
Y una campaña publicitaria no puede sustituir la fiscalización del Estado.
¿Quién controla a los que controlan?
Nadie y no pasa nada. En octubre, todo se decora de rosado para promocionar productos y eventos que generan un gran movimiento comercial, convirtiendo una fraudulenta política de detección del cáncer de mama en un lucrativo negocio a costa de la vida de las uruguayas y con los medios cómplices.




