Archivo de la categoría: editorial

INAU bajo presión: otra avanzada contra los derechos laborales

En noviembre se detectaron cuatro casos de sarampión importados en Río Negro. Eso desató el rastreo, esto es, la cacería de sus contactos para investigar su condición vacunal o aislarlos. Luego se detectó un chofer de ómnibus urbano de Montevideo con sarampión. Otra cacería sanitaria desatada para rastrear los usuarios de los viajes con los que tuvo contacto.

Es significativo que no se siguió el mismo protocolo con los brotes de varicela, en particular, el detectado en la comitiva de 150 integrantes que viajó a China ida y vuelta, además de compartir múltiples actividades durante una semana. ¿Lo político sobre lo sanitario?

Desde diciembre, ASSE y otros prestadores privados de salud intensificaron el hostigamiento a su personal para fiscalizar el estado vacunal contra el sarampión. Corresponde aclarar que la vacuna contra el sarampión no existe sino que está integrada a la fórmula de la triple viral (SRP) junto con rubeóla y paperas.

Ahora es el turno del INAU, que replica la misma lógica de hostigamiento sobre sus trabajadores, mediante comunicaciones informales, para «presentación obligatoria» de constancia de vacunación o «deberá» vacunarse “contra el sarampión”. Compartimos el comunicado que nos llegó. Es curioso que los convocados son sólo los que «que tengan contacto directo con niños, niñas y adolescentes», como si los niños hubieran sido el foco en los casos de Río Negro y el chofer de Montevideo. ¿ANEP someterá a lo mismo con el comienzo del año lectivo en marzo a los docentes de todos los niveles?

El mensaje es ambiguo, con tono intimidatorio y cero respaldo jurídico explícito. Por lo que corresponde ignorarlo. Una vez más, se constata que la manipulación del lenguaje es la clave para lograr el acatamiento ciego.

Se recuerda que la vacunación no es obligatoria. El último brote de sarampión en Uruguay data de 1998. Quienes cursaron la enfermedad, adquirieron inmunidad natural de por vida y por lo tanto no deben vacunarse.

Y cabe preguntarse ¿quién defiende las garantías laborales cuando la administración avanza por la vía de los hechos? ¿Dónde están las organizaciones sindicales frente a este avance que normaliza el control y el amedrentamiento como método?


De los archivos Epstein

PANDEMIA por Covid-19: 20 años construyendo un modelo de negocio

A continuación se presenta un resumen elaborado con Chatgpt a partir de la traducción automática de la investigación de Sayer Ji publicada aquí.

1. Tesis central

Sayer Ji sostiene que, cuando estalló la pandemia de COVID-19 en 2020, ya existía una arquitectura financiera, institucional y estratégica previamente construida para gestionar —y potencialmente capitalizar— una crisis sanitaria global.

La investigación no afirma que el virus haya sido creado deliberadamente. Tampoco intenta demostrar una conspiración directa. Su foco es otro: documentar que antes de 2020 ya estaban en funcionamiento mecanismos financieros, estructuras filantrópicas, instrumentos de reaseguro, programas de simulación y plataformas tecnológicas que trataban a las pandemias —y en particular a las vacunas— como categorías permanentes de inversión y estrategia.

El argumento central es que la preparación ante pandemias fue progresivamente financiarizada y convertida en una clase de activo y que una red de actores —JPMorgan, la Fundación Bill y Melinda Gates, asesores financieros y Jeffrey Epstein— participó en el diseño y articulación de esa arquitectura.

2. El punto de partida: JPMorgan, Gates y Epstein (2011)

En febrero de 2011, ejecutivos de JPMorgan solicitaron a Jeffrey Epstein orientación para diseñar un fondo benéfico vinculado a Bill Gates (EFTA00904739-40). Esto es: un banco de Wall Street trataba a Epstein —condenado por delitos sexuales en 2008— como arquitecto operativo de una estructura filantrópica multimillonaria vinculada a la Fundación Gates.

Cinco meses después, Epstein describió el fondo como una “propuesta basada en compartimentos estancos que le permitirá a Bill conseguir más dinero para vacunas”. (EFTA01860211). Estimaba “miles de millones” en dos años y “decenas de miles de millones” en cuatro. Propuso una filial offshore “especialmente para las vacunas”. (EFTA01256269)

La tensión reside en ganar dinero con una organización benéfica.” (EFTA01835356)

Una frase destacada en esos correos resume la lógica del proyecto: permitir a Bill Gates conseguir “más dinero para vacunas”.

Sayer Ji subraya que el lenguaje es financiero, no sanitario. La narrativa de las vacunas aparece como argumento de captación de capital dentro de una estructura de inversión compleja.

3. Fondos asesorados por donantes (DAF) y la “tensión” lucro–caridad

El artículo explica que los DAF son vehículos legales y comunes en la filantropía estadounidense. Permiten:

  • Deducción fiscal inmediata.
  • Inversión del capital antes de su distribución.
  • Control consultivo del donante.
  • Acumulación libre de impuestos.

No son ilegales ni excepcionales. Lo que el texto cuestiona es su escala, diseño y duración cuando:

  • Se estructuran para operar a perpetuidad.
  • Incluyen mínimos de 100 millones de dólares.
  • Incorporan estructuras offshore.
  • Subcontratan inversiones a fondos de cobertura.
  • Reconocen explícitamente la “tensión” entre ganar dinero y mantener la apariencia benéfica.

Epstein escribió que esa tensión debía resolverse separando formalmente las partes lucrativas. Según el análisis, esto no implica necesariamente ilegalidad, pero sí evidencia que la generación de rendimiento era un componente central.

4. Inversión de impacto y vacunas como clase de activo

En 2013, documentos de la Fundación Gates describen el Fondo de Inversión en Salud Global, con el objetivo de:

  • Retornos del 5–7%.
  • Garantía del 60% del capital por parte de la Fundación y socios.
  • Reducción del riesgo para inversores privados.

Aquí aparece la lógica estructural que el texto enfatiza:

Riesgo público o filantrópico + capital privado + retorno financiero.

Las vacunas y medicamentos dejan de verse únicamente como bienes públicos para convertirse en activos invertibles con perfil de riesgo ajustado mediante garantías (0EFTA01103797).

5. Gobernanza global y reuniones de preparación (2015)

En mayo de 2015, el Instituto Internacional de la Paz (IPI) organizó una reunión en Ginebra sobre preparación ante pandemias (EFTA02713880 / EFTA_R1_02137620). Participaron el director de la OMS, el presidente del Banco Mundial, el presidente de la Cruz Roja, el presidente de Médicos Sin Fronteras y otros (EFTA_R1_01347204).

La agenda no se centraba solo en epidemiología, sino en:

  • Gobernanza.
  • Coordinación internacional.
  • Mecanismos legales.
  • Autoridad centralizada.
  • Instrumentos financieros.

Sayer Ji sostiene que esto muestra que la pandemia ya se conceptualizaba como una categoría permanente de gobernanza global.

Epstein aparece como canal informal que mantenía comunicación con figuras vinculadas a estas reuniones.

6. 2017: la pandemia como vertical estratégica

En 2017, correos entre Epstein y asesores de Gates describen la pandemia como un área estratégica equivalente a la energía: una categoría duradera para movilizar capital (EFTA00697005).

Ese mismo año ocurren tres hechos clave:

  1. Lanzamiento de CEPI en Davos, con financiamiento de gobiernos y fundaciones para acelerar el desarrollo de vacunas en menos de 12 meses.
  2. Emisión de bonos de catástrofe pandémica del Banco Mundial, estructurados por Swiss Re (reinsurance) y Munich Re (reinsurance), con activadores paramétricos.
  3. Desarrollo técnico de simulaciones internas en bgC3, oficina privada de Gates.

Los bonos pagaban altos intereses mientras no se declarara pandemia, y liberaban capital automáticamente si se activaban umbrales predeterminados.

Según Sayer Ji, esto representa la formalización de la pandemia como instrumento financiero.

7. Simulación como credencial profesional

Un intercambio de mensajes de 2017 muestra a un asociado de Epstein mencionando haber realizado una “simulación de pandemia” como credencial profesional para acceder a puestos en:

  • Oficina privada de Bill Gates.
  • Fondos de capital de riesgo.
  • Equipos de vacunas de farmacéuticas.
  • Unidades de reaseguro.
  • Foro Económico Mundial.

Sayer Ji interpreta esto como evidencia de que la simulación no era un ejercicio ocasional, sino una competencia profesional integrada en redes de poder (EFTA01617419-27).

8. Evento 201 (octubre 2019)

El 18 de octubre de 2019 se realizó el Evento 201, simulación de pandemia de coronavirus organizada por Johns Hopkins, Foro Económico Mundial y Fundación Bill Gates. El ejercicio modeló:

  • Coordinación gubernamental.
  • Gestión mediática.
  • Control narrativo.
  • Cadena de suministro farmacéutica.

Sayer Ji no afirma que causara COVID-19. Pero sostiene que su proximidad temporal refuerza la idea de que la infraestructura estaba lista.

9. Patentes y plataformas tecnológicas previas

Se documenta que:

  • Moderna tenía patentes y solicitudes de ARNm desde 2010–2016.
  • NIAID y Moderna colaboraban antes de 2020.
  • Ralph Baric investigaba coronavirus desde principios de los 2000.
  • En diciembre de 2019 se transfirieron candidatos de vacunas MERS para pruebas en animales.

Sayer Ji argumenta que las plataformas estaban construidas antes de la pandemia, lo que permitió una monetización rápida cuando surgió SARS-CoV-2. Aclara que esto no prueba intención deliberada, sino anticipación tecnológica.

10. Epstein como intermediario

Una carta de 2013 muestra que Gates solicitó que Epstein actuara como representante en ciertas negociaciones financieras (EFTA02685163). En consecuencia, Epstein:

  • Diseñó estructuras de fondos.
  • Coordinó colocaciones profesionales.
  • Facilitó reuniones políticas.
  • Sirvió de puente entre banca, filantropía y redes estratégicas.

Sayer Ji presenta esto como un fallo de gobernanza: instituciones con recursos ilimitados eligieron repetidamente a un intermediario condenado.

11. El patrón estructural

El artículo identifica una convergencia:

  • Fondos asesorados por donantes.
  • Inversión de impacto.
  • Reaseguros con activadores paramétricos.
  • Simulaciones técnicas.
  • Desarrollo de patentes.
  • Gobernanza internacional.
  • Control narrativo.
  • Intermediación privada.

Nada de esto, aislado, es ilegal o necesariamente indebido. Pero la concentración en una red específica plantea interrogantes sobre incentivos.

12. La explicación inocente y su límite

Sayer Ji reconoce que:

  • La preparación ante pandemias es legítima.
  • Los DAF son comunes.
  • Las simulaciones son prácticas habituales.
  • Muchas instituciones actuaron de buena fe.

La cuestión no es la existencia de estos instrumentos, sino su alineación estructural en manos de actores que simultáneamente:

  • Diseñaban vehículos financieros.
  • Financiaban plataformas de vacunas.
  • Estructuraban productos de reaseguro.
  • Realizaban simulaciones.
  • Gestionaban acceso político.

13. Conclusión conceptual

La tesis final no es que existiera una conspiración demostrada, sino que se construyó una arquitectura que:

  • Reduce el riesgo privado.
  • Socializa pérdidas.
  • Centraliza decisiones.
  • Premia velocidad y escala.
  • Margina enfoques alternativos.

La pregunta que plantea Sayer Ji es estructural:

Si quienes diseñan los instrumentos financieros también controlan la simulación, las plataformas tecnológicas y la narrativa, ¿qué salvaguarda impide que actúen en su propio interés? La crítica final sostiene que la confianza institucional no es suficiente cuando:

  • Se utilizaron intermediarios controvertidos.
  • Se reconoció la tensión entre lucro y caridad.
  • Se crearon instrumentos financieros dependientes de declaraciones de pandemia.
  • Se realizaron simulaciones semanas antes del brote real.

Síntesis final

Sayer Ji argumenta que la pandemia de COVID-19 no ocurrió en un vacío institucional. Durante más de veinte años se fue construyendo una infraestructura financiera y estratégica que transformó la preparación pandémica en una categoría permanente de inversión.

Correos electrónicos, acuerdos financieros, documentos de alcance y registros de patentes muestran que:

  • Las vacunas eran presentadas como motor de captación de capital.
  • Las pandemias eran consideradas verticales estratégicas.
  • Existían instrumentos de reaseguro con activación automática.
  • Se desarrollaban plataformas tecnológicas listas para uso.
  • Un intermediario específico conectaba banca, filantropía y política.

No se prueba fabricación deliberada del virus. Pero sí se documenta que cuando la crisis llegó, el andamiaje financiero, jurídico y técnico ya estaba construido.

El debate que propone no es epidemiológico, sino estructural: quién diseña los sistemas que gestionan las crisis, bajo qué incentivos, con qué controles y en beneficio de quién.

N O T A S :

Los documentos referenciados están disponibles en https://www.justice.gov/epstein y https://epsteinfilez.com/. Otra plataforma los muestra simulando la de Gmail: https://jmail.world/

Jeffrey Epstein fue encontrado muerto el 10 de agosto de 2019 en su celda del Centro Correccional Metropolitano de Manhattan en Nueva York. El Evento 201 se realizó tan sólo dos meses después, el 18 de octubre y en Nueva York.

Los encierros, testeos, tapabocas y demás medidas impuestas durante la emergencia por Covid-19 no hicieron más que revalorizar instrumentos financieros creados para monetizar el evento sanitario convirtiéndolo en pandemia. Millones de dólares pagó Uruguay por vacunas experimentales a la camarilla de Epstein. Esto reafirma la pertinencia de investigar la gestión de la pandemia en nuestro país.

Los contratos suscritos por Uruguay para la adquisión de las vacunas contra Covid-19 fueron declarados confidenciales por el gobierno de Lacalle Pou y por el de Yamandú Orsi.

El difunto estilista Roberto Giordano recibió un pago del pedófilo Epstein (EFTA01482677). Giordano había organizado un desfile con menores de 16 años en Punta del Este en 2006. Nuevamente lo intentó en 2008. En 2011 el presidente Mujica fue su invitado de honor.

Hay una cadena de correos electrónicos entre Epstein y Noam Chomsky en la que Chomsky informa que visitaría Uruguay en julio de 2017 para compartir eventos con Mujica (EFTA00675743 ).


Varicela por Covid19

A fines de noviembre de 2025 aparecieron cuatro casos importados de sarampión en Río Negro y el Ministerio de Salud Pública activó la maquinaria completa: operativo puerta a puerta, verificación de carnés, rastreo de contactos, presión sobre trabajadores de la salud y una “alerta” amplificada en todo el país. Por cuatro casos, despliegue total.

En enero, un chofer de ómnibus urbano fue diagnosticado con sarampión. El MSP rastreó el origen en uno importado y reconstruyó recorridos, días y horarios, buscó pasajeros, identificó a 30 de ellos, algunos de los cuales con esquema triple viral incompleto para reavivar la alarma pública y mantener el estado permanente de miedo en la población. Desde diciembre el MSP publica reportes diarios, como en pandemia, sobre la situación del sarampión. Sólo uno requirió internación. Ninguno murió.

Pero al mismo tiempo, el propio MSP informó que en 2025 se duplicaron en un año los brotes de varicela en personas vacunadas en todo el país. El MSP reconoció que la vacuna “fallóy así confirmó que no controla las vacunas que distribuye a la población. La solución, ya decidida, no es empezar a controlar la calidad de las vacunas para evitar más fallas, sino cambiar de vacuna: volver a la anterior. Pero la anterior es igual a la actual: contiene la misma cepa y también a virus vivo.

Entre el 29 de enero y el 7 de febrero, más de 150 uruguayos viajaron en la comitiva oficial a China encabezada por el presidente Orsi. Apenas desembarcado en Montevideo, uno de los integrantes —que presentó fiebre y erupción durante el vuelo— fue diagnosticado con varicela. El antecedente histórico es inevitable: desde China llegó el Covid-19 en 2020. Ahora aparece un caso de varicela asociado a ese viaje. ¿Se contagió allá o viajó incubándolo? El pediatra Dr. Álvaro Galiana, integrante del Comité de Vacunas de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP), confirma que la varicela tiene una incubación de dos semanas antes de manifestarse. Es decir: quienes volvieron con varicela de China, la llevaron puesta desde Montevideo.

Si el criterio es sanitario, debería aplicarse el protocolo con independencia de nombres, cargos o destinos. Si la lógica es preventiva, el protocolo no puede ser selectivo. ¿Se notificó formalmente a China del evento sanitario? ¿Se activaron mecanismos de cooperación internacional como en otros episodios?

La lista de pasajeros existe. Los asientos están identificados. Los contactos son perfectamente trazables. Si por cinco casos importados de sarampión hubo cacería sanitaria, ¿por qué aquí no vemos el mismo despliegue público, el mismo dramatismo, la misma obsesión por el rastreo? ¿La vara epidemiológica es técnica… o política? ¿Falta protocolo… o sobra impunidad?

Si por cuatro casos hubo rastreo casa por casa y por uno en ómnibus se rastrearon viajes y usuarios, ¿qué impide ahora aplicar el mismo rigor? ¿O la vara sanitaria cambia según quién viaje y en qué fila del avión se siente?

Es un final inesperado para una semana intensa de interacción entre 150 uruguayos y sus anfitriones en China. ¿Uruguay ha notificado a China formalmente de este evento sanitario?

Ante un pedido de información al MSP sobre el stock de dosis de vacuna contra la varicela, informó que al 15 de enero hay más de 80.000 dosis de la vacuna fallada.

Son más de 80.000 razones para empezar a controlar las vacunas que se aplican en Uruguay, proteger verdaderamente a la población y evitar otro papelón internacional.

La escuela no es un vacunatorio

El MSP y la ANEP se asociaron para medicalizar a alumnos sanos y vitales.

El plan oficial para este año es recibir al MSP en las escuelas para aplicar TRES vacunas en el mismo acto a todo el alumnado de 11 años: triple bacteriana acelular, VPH y antimeningocócica.

El anuncio fue hecho por el MSP a través de un medio de comunicación cuyo periodista se hizo eco de la iniciativa, en un artículo que más que reflejar aspectos periodísticos o investigación, muestra una condescendencia con el relato oficial. Invocando a Varela y su prematura muerte a los 34 años de edad «sin casi vacunas«, sugiere que esta iniciativa es una idea original del MSP, cuando en realidad es una directiva de la OMS y en particular de la OPS que es el principal proveedor de las vacunas uruguayas.

Este escenario plantea preguntas fundamentales sobre la eficiencia de los responsables de las políticas públicas. Como ciudadanos, es necesario evaluar la gestión de quienes administran los recursos del Estado.

A diferencia del uso puramente emocional que ciertos sectores hacen de la figura de Varela para evitar la argumentación objetiva (como apela el periodista en su artículo), cabe recordar su advertencia: ‘La tiranía de la ignorancia es la más terrible de las tiranías, porque es la única que no se siente’. Utilizar la institución escolar como un agente de imposición, basándose en el principio de autoridad ante la falta de argumentos, contradice el pensamiento vareliano.

Si «el niño no es un vaso que se llena, sino un fuego que se enciende«, la escuela debe ser el ámbito para la construcción y el debate de ideas, no un espacio donde se aplique la autoridad jerárquica sobre niños de 11 años.

​¿Cuáles son hoy las prioridades de la ANEP? ¿Es erradicar la deserción escolar, mejorar el desempeño o potenciar el desarrollo integral? ¿O acaso el organismo ha pasado a operar, en los hechos, como una extensión logística del Ministerio de Salud Pública y un agente de la industria farmacéutica? Es imperativo cuestionar este rumbo, considerando que es la ciudadanía quien financia esta estructura con sus impuestos.

Lo que no dice el MSP

Revisando la información disponible en los prospectos de los fabricantes de cada una de las tres vacunas, surge que:

  • Vacuna triple bacteriana acelular: se evaluó su coadministración con las vacunas antigripal y hepatitis B. No se aporta información sobre interacción con la del VPH ni con la antimeningocócica.
  • Vacuna contra VPH: informa que puede aplicarse junto con la triple bacteriana acelular, pero no brinda datos sobre su administración concomitante con la antimeningocócica.
  • Vacuna antimeningocócica: el propio fabricante señala que “aún no se ha establecido la duración de la protección”. Además, advierte que “en ausencia de estudios de compatibilidad, esta vacuna no debe mezclarse con otros medicamentos”, sin aportar información específica sobre coadministración con las otras dos.

La pregunta es inevitable: ¿qué respaldo científico tiene entonces el “triple acto”? Cuando no hay estudios específicos publicados, el procedimiento deja de ser política sanitaria basada en evidencia para convertirse en una desición puramente ideológica.

Consentimiento: un dato revelador

En Uruguay, las vacunas de calendario se aplican rutinariamente a menores y adultos en los vacunatorios sin requerir el consentimiento informado escrito previo.

En este caso y como en oportunidades anteriores de vacunación en las escuelas, se enviará a cada familia tan sólo un formulario de autorización como «consentimiento informado«.

¿Por qué la excepción? Si es una práctica tan consolidada y exenta de incertidumbre, ¿por qué trasladar la responsabilidad a las familias?

Cuando aparece el consentimiento, aparece también el reconocimiento implícito de que existe controversia o, al menos, necesidad de inmunidad legal para el MSP. En cambio para la infancia, sujeto de experimentación, no hay garantías en caso de sufrir efectos adversos graves por las vacunas.

¿Qué hacer?

La decisión corresponde a cada familia. Es conveniente dialogarla en casa. En Uruguay rige el principio de autonomía progresiva: los menores tienen derecho a participar de las decisiones sobre su propio cuerpo según su grado de madurez y en particular sobre estas vacunas que se les aplicaría juntas sin evidencia de su seguridad. A los 11 años están más que maduros para entender y decidir sobre las vacunas.

Explícales que podrán llevar el «consentimiento firmado» —sea afirmativo o negativo— para que nadie quede expuesto, señalado o presionado.

También es una opción de la familia que el niño se ausente ese día de la escuela, para evitar errores por vacunar niños sin la autorización correspondiente, como ocurrió en anteriores jornadas de vacunación en escuelas: 2018, 2019 y 2024. No se debería re vacunar a un niño ya vacunado.

La vacunación no es obligatoria para escolarizar, como dispuso la Institución Nacional de Derechos Humanos. Los docentes deben garantizar que ningún niño sea objeto de discriminación, burlas, estigmatización o coerción por una decisión sanitaria.

La infancia de hoy es la ciudadanía de mañana. Y la ciudadanía no se construye mediante actos de fé sino concientizando en base a información y pensamiento crítico para ejercer derechos.


81.411 razones para desconfiar

En 2026 el Ministerio de Salud Pública reconoció que la vacuna contra la varicela aplicada durante 2025 falló. Hubo el doble de brotes de la enfermedad respecto al año anterior. No lo dijeron los “antivacunas”, no lo denunciaron los conspiranoicos de las redes sociales. Lo reconocieron las propias autoridades, como ya informamos. Y se confirmó así que el MSP no controla las vacunas que distribuye.

Se anunció el cambio de vacuna. Intentaron cerrar el tema. Pero no está cerrado. Ante consulta formal al MSP, la respuesta oficial confirma que al 15 de enero de 2026

▪ la vacuna SKYVaricella carece de registro sanitario,
▪ fue ingresada vía OPS,
siguen en stock 81.411 dosis, con vencimiento en 2027.

Ochenta y un mil cuatrocientas once.

Si la vacuna habría sido sustituida por ineficaz, ¿por qué sigue disponible?
¿Quién decidió conservarla? ¿Bajo qué control? ¿Quién se hace responsable? A partir de este fallo, ¿se empezaría a controlar todas las vacunas?

La ciudadanía no es espectadora pasiva. Si va a un vacunatorio, pregunte qué vacuna le aplicarán. Exija información. No es desconfianza: es responsabilidad cívica. La salud pública no puede basarse en la fe ciega, sino en el control ciudadano informado.

Porque la confianza no se impone. Se construye. Y hoy está en juego.


Acción legal contra el CEV: capítulo 2

El 5 de diciembre de 2025 se presentó una acción legal ante el Ministerio de Salud Pública (MSP) contra el decreto 266/025 que introdujo más vacunas en el Certificado Esquema de Vacunación. El número de expediente es 12/001/1/5441/2025 que se puede seguir en este link.

LSuy afrontó los gastos del escrito por los recursos de revocación y jerárquico, presentado por el equipo de asesores letrados que está patrocinando esta estrategia. Ver factura.

Si el MSP no resuelve o lo hace negativamente, la próxima etapa a encarar será la demanda ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo contra el MSP. LSuy se compromete a solventar el presupuesto de honorarios y timbres con las donaciones que recibe de sus patrocinadores. El plazo que tiene el MSP para responder es el 22 de junio de 2026.

Se convoca a colaborar económicamente, en la medida de las posibilidades de cada uno, por las vías disponibles.

Agradecemos a todos los que confían y apoyan esta iniciativa ciudadana.