Casi otro falso título y el MSP lo salvó del escándalo

El Ministerio de Salud Pública (MSP) promociona la vacunación contra el meningococo en menores de edad. Un video publicitario para apoyar dicha campaña y realizado por un prestador de salud privado, presenta a Gabriel Peluffo como pediatra: un profesional de la salud que, además, es un artista de reconocida trayectoria entre los padres. La estrategia procura capitalizar el prestigio, la popularidad y la confianza que despierta para influir en quienes toman las decisiones sobre la vacunación de los menores, apelando a las emociones más que a brindar la información necesaria para un consentimiento plenamente informado, tal como lo exige el deber ético del médico.

Gabriel Peluffo integra el Comité de Vacunas de la Sociedad Uruguaya de Pediatría, una institución que recibe financiamiento de los fabricantes de vacunas, como hemos documentado. GSK, el patrocinador histórico de la SUP, es el proveedor de la vacuna antimeningócica B.

Al verificar su acreditación en el registro oficial del personal de la salud habilitado por el MSP, la sorpresa fue mayúscula: quien era presentado como pediatra no figuraba, al momento de la consulta, registrado ni habilitado con esa especialidad:

Nuestra publicación en las redes sociales generó un fuerte debate. Muchos optaron por descalificarnos, aun cuando incluíamos el enlace al registro oficial para que cualquiera pudiera comprobar por sí mismo lo que denunciábamos. Ante esa situación, el viernes 24 de julio por la mañana (hora 9:18) presentamos un pedido de acceso a la información pública ante el MSP:

A media tarde del mismo día, el registro oficial fue actualizado y desde entonces el perfil de Gabriel Peluffo luce de esta forma:

El MSP fue muy expeditivo para actualizar el registro a los efectos de preservar la imagen del mensajero y la reputación del prestador de salud que lo exhibía con un título falso, ambos funcionales políticos para promocionar una campaña de gran interés para el MSP mismo.

De esta manera, que documenta fielmente la secuencia de los hechos, queremos dejar constancia de la transparencia de nuestro accionar y del resultado de actuar conforme a nuestros principios éticos: verificar la información en las fuentes oficiales y sostener nuestras afirmaciones con evidencia.

Una acción ciudadana logró que el MSP asumiera su responsabilidad de corregir los errores de la información que brinda a la población.

El activismo mueve al mundo.


3 comentarios sobre “Casi otro falso título y el MSP lo salvó del escándalo”

  1. Admiro su trabajo y esfuerzo aún cuando a los que quieren salvar son quienes más agravios les dicen. La población esta tan enseguida y carente de razonamiento propio qué aún con pruebas adyacentes se niegan a ver la realidad.

  2. Me parece excelente que investiguen todo lo que más puedan, hay muchísima gente cuestionando se que o no hacer con sus niños, coaccionados por los informantes y ministra de salud pública.

  3. Una evidencia muy clara de lo que ya sabemos sobre «autoridades» y Ministerios:

    Cuando les conviene son diligentes y eficientes, pero cuando no les conviene o no quieren por intere$e$, entonces no brindan la información por «ser confidencial» o con el argumento que mejor los deje, aún existiendo obligación por ley.

    Muy pocos recuerdan que son administradores, no reyes, y su salario lo paga la ciudadanía, y su deber máximo es con la ciudadanía.

    El conflicto de intereses es tan obvio como grotesco, pero aún así debería figurar en la primer hoja de cualquier documento o acción que realicen.

    Pero, ¿se puede esperar verdadera honestidad y transparencia de personas que durante una declaración de pandemia solo mostraron una parte de la información, en forma de bombardeo contínuo, mientras que seasgaron, omitieron y hasta censuraron otra parte de la información (esencial para el verdadero entendimiento, y de la cual hay pruebas concretas en abundancia)?

    La respuesta es evidente.

    Pero aún así demasiada gente sigue confiando en esos Administradores.

    Seguramente sería todo muy diferente si la prensa hiciera su trabajo periodístico como realmente debería, indagando y preguntando lo que cualquier medio independiente e imparcial haría, y por consiguiente informando o dejando en evidencia la inconsistencia o incoherencia de esoas «autoridades» administrativas.

    Lamentablemente el «cuarto poder» ya no es independiente e imparcial (si alguna vez y en algunos casos lo fue). Hace mucho que es una herramienta, y de las más poderosas, de los administradores. Porque ese «cuarto poder» lo conforman empresarios en sus directivas, con vínculos e intereses.

    Así el relato a escala masiva promueve la acción a escala masiva, sin importar la otra cara de la información, la que poca gente se toma el tiempo de buscar.

    El control de los «medios de información» siempre fue el arma más poderosa para el control de las masas.

    Confiar en las mismas personas que realizan este tipo de acciones, una y otra vez, es el síntoma más claro de la falta de discernimiento individual, y la principal razón por la cual esas «autoridades» administrativas siguen pudiendo hacer las mismas cosas.

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