En 2022, el MSP había lanzado el nuevo carné de salud del niño. La novedad era que se unificaban los carnés basados en la clasificación por sexo biológico. El nuevo carné unisex incorpora el enfoque inclusivo. Son relevantes las declaraciones de la entonces coordinadora del Programa de Salud de la Niñez, Dra. Alicia Fernández, al presentarlo a la prensa:
La entrevista completa fue realizada el 14/9/2022 y está disponible aquí.
El carné de salud carece de valor legal. El pediatra está obligado por ley a registrar el acto médico en la historia clínica. No en el carné.
El formato PDF del nuevo carné está disponible aquí. Las escalas de Tanner son dos y se encuentran a partir de la página 39. Son la referencia obligada del pediatra para indicar la inhibición puberal.
En el informe «Bloqueo puberal: explotación médica de menores» analizábamos los riesgos de la medicalización de un proceso natural como es el desarrollo puberal.
Identidad de género VS disforia de género
La identidad de género refiere a la percepción personal que un individuo tiene de sí mismo en relación con su sexo biológico. La disforia de género alude al malestar o sufrimiento asociado a la discrepancia entre esa autopercepción y el sexo biológico. Sin embargo, es posible experimentar una autopercepción distinta de la realidad biológica sin presentar una disforia clínicamente significativa y sin necesidad de medicalizarla.
¿Cómo se pasa del supuesto sufrimiento emocional a una intervención farmacológica? ¿Qué evidencia respalda esa decisión cuando se trata de menores de edad? ¿Qué información permite evaluar sus resultados y sus posibles consecuencias a largo plazo?
La guía «Salud y Diversidad Sexual» del MSP informa que el bloqueo puberal está disponible para niñas desde los 9 años y niños desde los 10 años.
La Dra. Alicia Fernández no es una vocera cualquiera. Es pediatra y fue presidenta de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP). Ver fuente.
¿Qué posición tiene la SUP sobre el bloqueo o inhibición puberal?
La SUP ha publicado material favorable a considerar el bloqueo puberal en menores trans, como explica la Dra. Alicia Fernández. El trabajo «Guías para el abordaje de infancias y adolescencias trans en el primer nivel de atención» fue avalado por todos los integrantes del Comité de Adolescencia de la SUP y aprobado por unanimidad por el Comité Editorial de la revista institucional. Ver fuente.
Esto fue en 2022, el mismo año que su ex presidenta presentó en nombre del MSP el nuevo carné de salud unisex para los menores de edad. «Los autores declaran no tener conflictos de intereses«, pero el Comité Editorial de la revista responde a la SUP y ésta recibe financiamiento de la industria (ver),
El apartado «Inhibición puberal», califica el tratamiento como «totalmente reversible y seguro» y recomienda considerarlo al inicio de la pubertad, esto es, cuando el desarrollo del menor presenta estadio 2 de Tanner. Pero…. ¿qué evidencia científica utilizaron las autoras para afirmar que el tratamiento es «totalmente reversible y seguro»?
La Ministra de Salud Pública, Dra. Cristina Lustemberg, es médica pediatra y afiliada a la SUP.
Y aquí empiezan las preguntas que el MSP debería poder responder:
- ¿Qué fármacos se indican para bloquear la pubertad?
- ¿Cuál para niñas y cuál para niños?
- ¿Qué información se les aporta previo a iniciar el bloqueo?
- ¿Desde cuándo se utilizan con ese fin en Uruguay?
- ¿Cuántos menores han recibido este tratamiento?
- ¿Cuál es la distribución por sexo y por contexto socioeconómico?
- ¿Cuántos lo han abandonado y por qué motivos?
No son preguntas accesorias. Se trata de conocer el alcance de una intervención farmacológica sobre menores de edad en el ámbito del Sistema Nacional Integrado de Salud, sus características de aplicación y la evolución de quienes la reciben.
Presentamos una solicitud de acceso a la información pública al amparo de la Ley 18.381, como hacemos habitualmente. La respuesta oficial, disponible en esta fuente, fue la siguiente:
«El MSP no dispone de la información solicitada, dado que la prescripción y dispensación de estos fármacos se realiza en el ámbito asistencial y no es de carácter obligatorio su remisión al MSP para su consolidación estadística».
Vale decir: el MSP publica una guía que incluye el bloqueo puberal en menores desde edades tan tempranas como los 9 años, pero no dispone de estadísticas sobre cuántos reciben ese tratamiento, ni cuántos lo abandonan. No es un tratamiento cualquiera. Está incluido en el Plan Integral de Atención en Salud (PIAS) y el Formulario
Terapéutico de Medicamentos (FTM) vigente.
La paradoja es difícil de aceptar: el MSP dispone de estadísticas sobre intentos de autoeliminación en menores de edad, cirugías de reasignación de género en lista de espera y muchas más, pero afirma no disponer de datos sobre los menores sometidos a bloqueo puberal.
¿Cómo se puede evaluar, supervisar y transparentar una política sanitaria sin conocer su alcance?
No estamos preguntando por datos irrelevantes. Estamos preguntando por intervenciones farmacológicas en menores de edad y por decisiones sanitarias con posibles consecuencias y hasta irreversibles en los adultos que serán en el futuro.
Sra. Ministra de Salud Pública: la pregunta es directa y la sociedad merece una respuesta.











